Papa Francisco no se reunirá con Mike Pompeo antes de las elecciones

Papa Francisco no se reunirá con Mike Pompeo antes de las elecciones

La máxima autoridad de la Iglesia Católica ha establecido como regla no recibir figuras políticas en periodos electorales, en este caso a 31 días que se realicen los comicios en EEUU. 

Papa Francisco Getty Images.
Jacqueline Alvarenga
  • Jacqueline Alvarenga | 02-10-2020.8:36 am.

El Papa Francisco no se reunirá con el secretario de Estado de los Estados Unidos (EEUU), Mike Pompeo, antes que se desarrolle el proceso electoral para evitar que la Iglesia Católica sea utilizada para fines electorales.

De acuerdo con funcionarios del Vaticano, el Papa Francisco ha establecido como regla no recibir figuras políticas en periodos electorales, en este caso a 31 días que se realicen los comicios en EEUU.

“El Papa ya había dicho claramente que las figuras políticas no son recibidas en periodos electorales”, acotó el cardenal Pietro Parolin sobre la intención de Pompeo de sostener un encuentro durante su gira por Europa.

Otro tema que EEUU busca elevar ante el Vaticano, y que será después del proceso electoral, son las tensiones y denuncias de supuestos abusos contra derechos humanos en China.

En ese sentido, el Vaticano confirmó que se mantuvieron conversaciones con Pompeo, en las cuales se expusieron las posturas respecto al país asiático y los presuntas violaciones a los derechos humanos.

“Las crecientes tensiones con el Vaticano (Papa Francisco) se producen cuando Pompeo insta a la Iglesia Católica a usar su autoridad moral y capacidad de influencia para denunciar el historial de China en materia de libertades religiosas”, cita el análisis de NBC News.

Además, se hacer referencia a que las presiones de EEUU ante el Vaticano sobre el asunto de China se dan a pocos días que la Santa Sede finalice el acuerdo de dos años con el gobierno chino y que le permite al Papa Francisco nombrar a los obispos católicos en ese país.

Para Pompeo, si el Vaticano renueva el acuerdo con China se pone en peligro la autoridad moral de la Iglesia Católica, dando más trascendencia a asuntos terrenales que morales.

Por su parte, el Vaticano acepta que el acuerdo con China no es perfecto, pero lo considera un paso importante luego de décadas que los católicos chinos estuvieran en la clandestinidad.