Organizaciones de Mujeres se unieron para hacer frente a la campaña de ataque emprendidas por Wilfredo Méndez, denunciada por Reina Rivera Joya.

En conferencia de prensa, las representantes de las mujeres respondieron a una carta publicada por Mendez, en donde culpa a Rivera Joya, de montar una campaña de desprestigio en su contra.

EL CASO

Reina Rivera Joya y las mujeres que está acompañando -en un proceso jurídico y político de denuncia por acoso sexual en contra de Wilfredo Méndez-, han sido atacadas a través de los medios de comunicación y redes sociales.

“Tal como ha sucedido en otros casos en el que se encuentran involucrados líderes de movimientos sociales y de derechos humanos, se intenta construir un muro de silencio y complicidad entre los denunciados y otros dirigentes. Este pacto se da, por ejemplo, al decir que tales denuncias son infundadas o con intención de dañar la imagen de dichos personajes. De la misma manera, cuando se crea un ambiente de sospecha hacia las mujeres y se esgrimen argumentos para hacerlas pasar por cómplices del régimen o de la derecha cuando acusan a sus agresores”, se lee en un comunicado de la Red Nacional de Defensores de DD.HH.

“Si esto lo sacamos a la luz pública es porque hoy (miércoles), Wilfredo Méndez empezó a ponerlo en el escenario público”, dijo la presidenta de Visitación Padilla, Merly Eguigure.

Los feministas revelaron que el caso está bajo investigación desde hace tres meses y que están haciendo acciones a nivel internacional.

“Aquí vamos a estar siempre apoyando a la mujer que busca nuestro respaldo y por ejemplo hay casos que sabemos que ocurre, pero las víctimas no han buscado nuestro respaldo”, añadió la activista.

Por su parte, Berta Oliva dijo sentirse ofendida y agraviada porque Mendez las está acusando de ser manejadas por Reina Rivera Joya, quien fue la primera en apoyar a una de las víctimas.

Tanto Mendez como la denunciante están expuestos a ser llevados a los juzgados de confirmarse o no las acusaciones que dañan la integridad de la persona.

De comprobarse el acoso sexual se prevé penas de uno a tres años de prisión, mientras que las injurias y calumnias tienen condenas de seis a dos años de prisión, ambos conmutables.