Opinión: Contestando los embustes de los loros del Imperio en Honduras

Durante la última semana, se ha construido una red de argumentos que van desde la cándida ignorancia de algunos compañeros, hasta la más vil mala intención. En ella convergen fuerzas en teoría disímiles, más proclives al oportunismo y a seguirle la corriente a la dictadura y su modelo neoliberal hasta “izquierdistas de profesión” asociados al mundo de las ONG.

Bajo la visión de que LIBRE es el enemigo irreconciliable, recurren a argumentos burdos, y algunos planteamientos que tratan de vestirse de análisis serios, que invocan cosas extrañas como la “lógica política”, que no es más que la falacia con que ocultan su aporte de moderación para sostener las cosas como están, algo que, a todas luces, da fuerza a la dictadura

La estrategia política de LIBRE se encuentra en una fase de acumulación de fuerzas, actúa en todos los campos de la lucha, y, en términos reales, se ha demostrado coherencia y capacidad amplia de acumulación de poder a partir de la organización de la fuerza popular, librando una lucha insurreccional, por el momento NO violenta.

Las reformas constitucionales son el primer paso en el proceso de lucha por reformas al sistema electoral, y más que un derecho de un partido político, es un derecho del pueblo que ha alcanzado ya dos victorias electorales consecutivas.

Por otra parte, es claro que LIBRE tiene la obligación de traducir su acumulación de fuerzas en espacios políticos de poder, en ese sentido, las reformas constitucionales electorales reflejan la realidad política actual, en el que, el régimen cede ante la presión del pueblo para integrar a LIBRE; un compromiso que no han querido cumplir desde que se firmó el acuerdo de reconciliación democrática en la ciudad de Cartagena de Indias . La política se trata justamente de debilitar a tu enemigo, eso es conocimiento común, y es claro que las reformas fortalecen a Libre y debilitan a sus adversarios.

El análisis aritmético simplista de que la suma de los representantes es desventajosa, es una vulgar estratagema para desanimar a la población que simpatiza con Libertad y Refundación, la misma, es esgrimida en todos los medios enemigos, como por los analistas de la autoproclamada izquierda, dominada por sus fuentes de financiamiento, usualmente ubicados en Estados Unidos y aquí siguen una línea coordinada desde a embajada americana.

La presencia de LIBRE en todos los organismos electorales, a nivel nacional, Departamental, y municipal, significa un cambio cualitativo drástico, pues nos lanza a un marco de extrema tensión, en la que prevalecerán la verdad y la transparencia, lo que indudablemente puede arrastrarnos a una lucha fuerte y con probabilidades reales de acabar con el fraude electoral.

Nótese que las victorias electorales de toda la izquierda en América Latina se dieron siempre en ambientes institucionales adversos. Avanzamos dentro de una institucionalidad burguesa, sabiendo plenamente lo que eso significa. Eso no es traición, a nuestros principios, sino, por el contrario, el resultado de una praxis coherente con la realidad, que va produciendo cambios concretos, en favor de las mayorías. Tampoco es ingenuidad, hoy en día tenemos un inmenso equipo curtido en la lucha por una década, forjado en amargas derrotas, cárcel persecución y Muerte, además de una enorme capacidad de aprender.

Por otra parte, debemos decir que no existe ninguna contradicción entre la insurrección y la política que se lleva adelante en los escenarios de poder electoral político. Al contrario, ambas son parte de una estrategia única. El reduccionismo que se quiere imprimir a que las insurrecciones “no hacen acuerdos con los enemigos” o que las insurrecciones “no pueden ser electorales y pacíficas” ocultan que ninguna victoria real es posible sin organización, menos aún guiadas desde el capricho de las cúpulas, o el análisis basado en la emotividad de los sujetos. Un revolucionario de verdad no puede ignorar el momento histórico, ni desbocarse por lo que parece una coyuntura, sin calcular sus propias fuerzas.

Por último, se pretende hacer creer que somos un obstáculo para la unidad de supuestas fuerzas de oposición. En primera instancia, debemos ver entre las organizaciones presentes en Acción Ciudadana algunos grupos y personas que ya nos traicionaron, y no estamos en posición de recorrer ese camino de nuevo.

Por otra parte, la ensalada de esas fuerzas se basa en una sola coincidencia: todos ellos creen que atacando a LIBRE van a quedar bien con Juan Orlando Hernández, quien afecta sus intereses individuales, de ahí su idea de “saquemos a JOH y a LIBRE”. Para LIBRE esta tesis es inaceptable, porque no estamos en posición de dejar vigente toda la maquinaria de la dictadura intacta en los organismos electorales, ni en ninguna parte de la institucionalidad que proponemos refundar.

Nadie debe sorprenderse de la campaña contra libre y contra la jornada de insurrección del domingo. Decir que fracasó es una falacia que al mismo tiempo es una narrativa obligada para todos los que necesitan destruir a LIBRE. La verdad, es que se lograron acciones en todas partes del país, tal como se había planeado, y lo que se hizo estaba previsto en el plan de repudio a un año del fraude electoral, los asesinatos de compatriotas y la demanda de libertad para los presos. Nunca propusimos una meta apocalíptica, siempre reivindicamos el proceso, NO violento, que sigue. Vienen nuevas y mejores acciones de insurrección hasta llegar a un Paro NACIONAL

Así se construye la victoria del pueblo, por mucho que digan los “expertos” de la derecha y la “izquierda” entre comillas, estamos avanzando en todos los escenarios de la lucha.