EEUU.- Monae y Adriel, son dos exprisioneros que se conocieron en una cárcel de Pensilvania y cuya historia de amor ha trascendido las fronteras en las redes sociales.
Su matrimonio, luego que uno de ellos se convirtió en una mujer trans, se robó la atención de la opinión pública; unos alaban su amor y otros los critican.
Relatos de los protagonistas revelan que su amor fue a primera vista y que a medida pasó el tiempo quisieron casarse.
Los dos exprisioneros se vieron por primera vez en una lavandería, cuando ambos cumplían una condena por delitos menores.
Poco a poco se fueron conociendo para iniciar sus encuentros en la biblioteca, el gimnasio y hasta realizar noches de cine juntos.
Durante su relación en prisión tuvieron que enfrentar ataques del personal y de otros reclusos que intentaron evitar verlos felices.
Aunque ambos exprisioneros querían casarse en prisión, no había una legislación que los respaldara; así que tuvieron que esperar a cumplir la condena.
“Creo que estar dentro fue la base que hizo nuestra relación… Vi a Monae en su punto más bajo, Monae me vio en mi punto más bajo”, dijo Adriel.
Además, señaló que en la cárcel no había una política establecida para casarse y que eso impidió que el matrimonio se desarrollara antes.
Monae, se sometió a varias cirugías y se convirtió en una mujer transgénero. Ahora los exprisioneros disfrutan de su libertad y amor.
“Es como si fuera la primera vez para todo para nosotros, es como comenzar de nuevo”, dijeron al estar unidos en matrimonio.

Imagen cortesía, vía redes sociales