Ministro de Salud boliviano es arrestado por corrupción con respiradores

Ministro de Salud boliviano es arrestado por corrupción con respiradores

El funcionario es acusado de corrupción en la compra de respiradores y fue cesado de su cargo

Daniel Umanzor
  • Daniel Umanzor | 20-05-2020.6:54 pm.

El ministro interino de Salud de Bolivia, Marcelo Navajas fue arrestado este miércoles por la policía boliviana tras un caso de supuesta corrupción, en el marco de la investigación de una compra con sobreprecio en España de respiradores para hospitales.

Navajas fue arrestado después de que fuera trasladado a dependencias policiales para declarar en el marco de una investigación de una compra de 170 respiradores, informó el director de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen, Iván Rojas, citado por la agencia de noticias EFE.

La compra de los respiradores a una empresa española, a través de intermediarios y por 4,7 millones de dólares, se realizó con financiamiento del BID, por lo que dos empleados del organismo internacional involucrados también fueron convocados a declarar.

Navajas fue llevado a declarar “en calidad de aprehendido” ante la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen en La Paz, dijo a los medios el director nacional de esta unidad de la Policía Boliviana, Iván Rojas.

El escándalo por lo supuestos los supuestos actos de corrupción comenzó el pasado fin de semana cuando un grupo de médicos de terapia intensiva denunciaran que las máquinas compradas a España por el gobierno, no eran las adecuadas para las unidades de los hospitales bolivarianos.

Los equipos fueron comprados a la empresa catalana GPA Innova a un precio de 27,683 dólares. Sin embargo, posteriormente se supo que la compañía los vende por entre 10,312 y 11,941 dólares.

La empresa catalana informó que “vendió los respiradores a un exportador, a precio tarifa y a partir de ahí la responsabilidad es del exportador” y que “no tiene conocimiento del precio final de venta”, dijo la empresa al diario español El País.

Los respiradores no solo fueron criticados por su precio, sino también porque no eran los adecuados para las unidades de terapia intensiva de Bolivia.