Le sigue lloviendo sobre mojado al pueblo hondureño con las cargas de impuestos y golpes al bolsillo que suceden a diario en el país. Los hondureños reciben la noticia que tendrán que pagar 7.2 millones de lempiras mensuales a las empresas de peajes que paradójicamente no están funcionando.

“Por la falta de cobro y porque las casetas de peaje fueron quemadas durante las protestas contra el fraude electoral”, son las supuestas razones que usa la empresa para cobrar los 7.2 millones de lempiras mensuales. Según la proyección de ingresos de la empresa, esta iba  recibir 240,000 lempiras diarios por la circulación de 6,000 vehículos. Los vehículos iban a pagar una media de 40 lempiras, lo que significa un ingreso mensual de 7.2 millones de lempiras.

El proyecto lleva paralizado 4 meses y hay una deuda de 28.8 millones de lempiras, dinero que bien puede ser invertido en el sector social.

Para el economista Hugo Noe Pino, los hondureños se hartaron del abuso que significa el cobro de peaje sin tener una ruta alterna que les garantice su derecho a la libre circulación.