Miles de hondureños recibieron con alegría el anuncio oficial por parte del canciller mexicano, Luis Videgaray que comenzarán a procesar solicitudes de refugiados a las personas que integran la caravana de migrantes.

El canciller, Luis Videgaray, se reunió con el jefe de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, y confirmó que recibió el apoyo para que El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ayude a procesar solicitudes de refugiados a mas de tres mil migrantes hondureños que integran la caravana que tiene como destino final Estados Unidos.

México ha tomado bien en serio la crisis humanitaria y el fenómeno migratorio de Honduras, y en ese sentido da una respuesta jurídica para poder recibir a los migrantes hondureños.

Videgaray dijo que los inmigrantes “están literalmente arriesgando su vida entera por un futuro mejor” y las incendiarias declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre la caravana deben leerse en el actual contexto político en Estados Unidos, a menos de tres semanas de las elecciones de medio mandato del 6 de noviembre, según información de la agencia AFP.

El canciller, garantizó que cuando la caravana  llegue a territorio mexicano se les dará “un trato humanitario porque México es un país que no cierra sus fronteras. Lo importante es que el ingreso se haga conforme a la ley”, expresó, citado por dicha agencia.

En tanto, fuentes del Gobierno de México confirmaron que ya han comenzado a recibir y atender las primeras peticiones de refugio de miembros de la caravana migrante hondureña en la frontera sur del país, a la vez que solicitaron al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados que los acompañe en este proceso, publicó la agencia EFE.

Por su parte, el gobierno estadounidense a través del secretario de estado, Mike Pompeo, se pronunció sobre este anuncio del gobierno mexicano, “Acogemos con beneplácito la declaración del Gobierno de México de que buscarán la cooperación con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados para abordar los problemas de inmigración en la región, incluida la afluencia de personas que llegan a México”, dijo en un comunicado. “Los Estados Unidos están listos para ayudar al Gobierno de México y ACNUR”, manifestó.

La caravana de migrantes partió desde la ciudad de San Pedro Sula huyendo de la dictadura impuesta por la administración de Trump.