Un grupo de mexicanos decidió protestar en contra de la creciente gentrificación de sectores de la Ciudad de México con la insignia "fuera gringos".
La protesta se realizó el 4 de julio, en el marco de la celebración del Día de la Independencia de Estados Unidos (EEUU) con el objetivo de pedir al gobierno mexicano sacar a los extranjeros que han hecho una vida cómoda en el país azteca.
Los medios mexicanos han señalado que las manifestaciones desataron un debate sobre los efectos de la presencia de extranjeros en algunas ciudades, elevando el costo de la vivienda para los nacionales.
El rechazo, principalmente a los estadounidenses, se dejó claro cuando gritaban "fuera gringos", especialmente a los que se han "adueñado" de los derechos de los ciudadanos al tener que pagar mayores costos en las rentas.
Analistas han señalado que el aumento en los costos de las rentas está vinculado a la creciente llegada de extranjeros con un mayor poder adquisitivo que los mexicanos.
En las paredes de varios edificios se ven pegaron calcomanías, instando a los estadounidenses a regresar a su país. "Gringos, go back to your country".
La acción de protesta fue denominada como la "marcha contra la gentrificación", un término utilizado para describir fenómenos de transformación de zonas urbanas, específicamente por el control de los extranjeros.
El gobierno mexicano rechazó la violencia y calificó las protestas como prácticas de odio o prácticas discriminatorias. “La lucha contra la gentrificación no puede convertirse en una excusa para promover discursos de odio o prácticas discriminatorias”.

Imágenes cortesía.