GuerraSiriaAviones de combate salieron para golpear este domingo con mas de 20 bombas, la capital del Estado Islamico, Raqqa. La operación de ataque, la primera lanzada por Francia desde la mascare de París, ha consistido en 12 aparatos-diez de ellos caza bombarderos- que han disparado de 20 bombas sobre posiciones consideradas en manaos de yihadistas.

Las naves han despegado desde bases en Jordania y los Emiratos Arabes Unidos, y se procedió en coordinación con fuerzas estadounidenses. “Confiamos en que, los próximos días y semanas, trabajando con los franceses, podremos intensificar los bombardeos contra el IS tanto en Siria como en Irak, para dejar claro que no hay sitio seguro para los terroristas”, declaró este domingo, en una entrevista al canal NBC.

La mayoría de mensajes pronunciados en los primeros compases de la cumbre del G20, que ha empezado este domingo en un resort de alto lujo en el sur de Turquía, exigían una respuesta armada contra los yihadistas, intrusos en una guerra que ha provocado mas de 125 mil muertos en Siria.

“Es triste cómo, al final, nos acaba cayendo a nosotros. Que Dios nos bendiga y proteja a los civiles de Raqqa”, tuitearon – con la imagen de perfil marcada con una bandera francesas – los activistas de ‘Raqqa está siendo masacrada silencio’. Según explicaron luego, los hospitales de Raqqa no han anunciado víctimas civiles de los bombardeos franceses, pero, eso sí, la ofensiva ha provocado el corte de la luz y del agua.

Mientras tanto, advierte la ONU, más de 120.000 sirios han huido de sus casas desde principios del mes pasado. Eso amenaza con aumentar el éxodo rumbo a Europa o, en el peor de los casos, con provocar más muertes en los maltrechos campos de refugiados del norte de Siria, Líbano o Jordania. Durante el último invierno docenas de refugiados murieron por causas relacionadas con las bajas temperaturas, como hipotermia o fogatas descontroladas. El horror se aparece allí de mil formas.