Ayer, después de una tensa jornada de audiencias y deliberación en el Tribunal Constitucional en un caso que involucra condenas a crímenes de lesa humanidad, un grupo de manifestantes agredió con golpes de puños y patadas al presidente del Tribunal Constitucional de Chile, Iván Aróstica.

En el Tribunal Constitucional se debatía un requerimiento interpuesto por un grupo de parlamentarios de la derecha chilena que busca declarar inconstitucional una ley aprobada por el Congreso el pasado noviembre. La ley eleva las condiciones para que los reos condenados por delitos de lesa humanidad puedan acogerse al beneficio carcelario de la libertad condicional.

A través de Twitter el ministro de la Secretaría General de Gobierno de Chile, Gonzalo Blumel, expresó que es “absolutamente repudiable e inaceptable la agresión al presidente del Tribunal Constitucional Iván Aróstica, la violencia nunca tiene justificación y no es compatible con la democracia”.

Después de que políticos y organizaciones civiles expusieron sus argumentos a favor y en contra del recurso, Aróstica salió por la puerta principal del edificio, siendo agredido violentamente por manifestantes, quienes incluso lo arrojaron al piso. Las Fuerzas Especiales de Carabineros (policía militarizada) intervino y escoltó al magistrado hasta su automóvil.