Las pandillas en Honduras han ganado terreno, eso lo reflejan el incremento de masacres y la violencia del país, mujeres y niños son blanco fácil de las organizaciones delictivas y criminales.

Extorsiones, venta de drogas, asesinatos y otros delitos son cometidos por mujeres que buscan convertirse en “Alondras”, el máximo grado para las féminas en las pandillas.

En el 2019 se registra la captura de 130 mujeres, entre adultas y adolescentes, implicadas en actos delictivos.

El estatus “Alondra” les permite a las mujeres comprar logística y obtener algunos beneficios en las maras.

Investigaciones señalan que las féminas son intimidadas por miembros de las pandillas para integrar la organización criminal.

“El punto aquí es que no son cualquier tipo de mujer, sino que son personas que están siendo preparadas para que desarrollen esa labor criminal como es quitarle la vida, especialmente a los operadores del transporte público”, dijeron conocedores del tema.