Un reciente estudio realizado por el «Behavioral & Brain Lab» de la Free University of Languages and Communication IULM de Italia, en colaboración con la Unione Italiana Food, ha revelado información interesante sobre cómo los seres humanos responden emocional y neurofisiológicamente al comer pasta.
Para examinar las reacciones emocionales, los investigadores utilizaron métodos similares a los empleados en detectores de mentiras. Se monitoreó la actividad cerebral en 40 sujetos sin alergias alimentarias, con edades comprendidas entre los 25 y 55 años. Los resultados fueron esclarecedores, revelando que comer pasta activa un estado emocional-cognitivo fuerte y sostenido, similar a escuchar música o ver deportes, incluso superándolos. Según el profesor Vincenzo Russo, fundador del Neuromarketing Behavior & Brain Lab IULM, la pasta y la felicidad son inseparables. El solo sabor estimula recuerdos y emociones positivas. Cuando se analizaron los hábitos de consumo, los investigadores descubrieron que las personas también asocian comer pasta con pasar tiempo con la familia y amigos.
En el estudio, el 40% de los participantes considera la pasta como un alimento reconfortante y el 76% confirmó que consumirla aumenta la felicidad. Además, la ciencia respalda la teoría. Está comprobado que los carbohidratos complejos estimulan la liberación de endorfinas, que ayudan a absorber el triptófano y las vitaminas B presentes en la pasta. El triptófano ayuda a regular el estado de ánimo y las vitaminas B relajan los músculos mientras producen serotonina.
En otras palabras, ahora tienes aún más razones para amar la pasta.