La familia Hernández y la red narcocriminal que tomó el poder en Honduras

La familia Hernández y la red narcocriminal que tomó el poder en Honduras

El artículo publicado por Insight Crime revela cómo el clan Hernández organizó una red narcocriminal para tomar el poder en Honduras.

La familia Hernández y la red narcocriminal que tomó el poder en Honduras Fotografías cortesía.
Jacqueline Alvarenga
  • Jacqueline Alvarenga | 16-02-2021.5:37 pm.

El cultivo y el comercio de drogas, millonarios desfalcos públicos y otros delitos son parte de una red narcocriminal orquestada por la familia Hernández Alvarado durante la última década en Honduras.

Investigaciones de Insight Crime han dado a conocer paso a paso cómo los cuatro hermanos Hernández se apoderaron del Partido Nacional y luego de una nación sumida en la corrupción, pobreza y el narcotráfico.

El mayor logro de la estructura delictiva fue llevar al poder a Juan Orlando Hernández, tomando el control total de Honduras, cuya ubicación es estratégica por ubicarse en el centro, permitiendo el fácil trasiego de estupefacientes.

‘El clan era conocido por sus pequeñas plantaciones cafeteras en Lempira y sus grandes ambiciones políticas’, destaca Insight Crime sobre los inicios de la familia Hernández y su red narcocriminal.

Mientras Juan Antonio ‘Tony’ Hernández era diputado suplente por el Partido Nacional su hermano, Amílcar Hernández era coronel del ejército hondureño, Hilda estaba afianzada en el poder y Juan Orlando se preparaba para asumir el control de manera intempestiva años después.

Fue en el 2014 que los rumores de las hectáreas de droga protegidas por los Hernández  comenzó a resonar y llegar hasta los altos jefes policiales, entre ellos Leandro Osorio que emprendió una lucha que no pudo ganar por tratarse de hombres poderosos a los que enfrentaba.

Osorio, tuvo acceso a un informante que le dio las coordenadas de las plantaciones y le confirmó que eran resguardadas por dos hombres protegidos por poderosos, pero en ese momento se desconocía que se trataba de la familia Hernández, quienes comenzaban su imperio narcocriminal.

El general en su afán de hacer cumplir la ley inspeccionó la zona, hallando en La Iguala 1,800 plantas de amapola y 800 de marihuana y 6.000 plantas de coca, según relató años después el mismo Osorio a Insight Crimen.

Como lo estipulaban las leyes hondureñas, empacó algunas plantaciones, guardó evidencia y quemó el resto para luego apersonarse a la Policía Nacional y la Fiscalía para proceder a la investigación aún más profunda. Pero a pesar que el exjefe policial intentaba actuar en el marco de la ley, solo comenzaron sus problemas.

Las investigaciones de Insight Crime concuerdan con la de los fiscales estadounidenses: ‘Tony Hernández trató de valerse de sus conexiones políticas para posicionarse como narco en Honduras’ y lo logró años después al afianzar a su hermano como presidente de la nación.

Poco a poco, el hermano menor de la familia Hernández fue abriendo camino; de ser un jovial vendedor de carne asada en su pueblo natal en el años 2010 pasó ser conocido como un traficante de drogas a gran escala, así lo confirma su sentencia judicial.

Cuatro años después (2014), cuando Osorio encontró el cargamento se enfrentó a una serie de obstáculos y fue confirmando que las plantaciones que había quemado eran de alguien reconocido en la región.

‘Los fiscales no querían tomar los casos de los detenidos y los jueves no querían colaborar’, recordó el exjefe policial solo su operación en el 2014 cuando Hernández ya estaba a cargo de la nación.

Ese caso que ahora es de conocimiento internacional le dejó a Osorio su baja en la Policía, comenzando una cacería de agentes que sabían de las operaciones de la familia Hernández y de su red narcocriminal.

Pero el escenario era aún más profundo, mientras Tony se convertía en un traficante a gran escala su hermana, Hilda Hernández, se afianzaba en la política.

MILLONARIOS FONDOS

‘Hilda Hernández comenzó a los 36 años, durante la administración del presidente Ricardo Maduro (2002-2006), pero su carrera política despegó realmente cuando fungió como secretaria de Desarrollo e Inclusión Social en el mandato de Porfirio Lobo (2010-2012)’, cita la investigación.

Fue como funcionaria que empezó su tarea de crear fundaciones para lavar dinero, creando una potente fuerza política. ‘Parte del dinero se desvió a políticos y campañas políticas, incluida la del hermano de Hilda, Juan Orlando, en su campaña a la presidencia en 2013’, confirman investigaciones de la desaparecida Misión Contra la Corrupción e Impunidad en Honduras (Maccih).

De acuerdo con los informes investigativos, ‘Hilda creó unas 279 fundaciones. Desde ellas, creen los pudieron haberse malversado hasta US$360,6 millones de dineros públicos’ para llevar a su hermano al cargo que ostenta hace más de seis años.

La estructura narcocriminal comenzaba a tomar fuerza, la malversación promovida por Hilda iba conectada con Tony, quien afianzaba su tráfico de drogas a nivel transnacional.

Así fue como, con dinero del narcotráfico y los desfalcos públicos que lograron llevar a Hernández a ganar las elecciones presidenciales del 2013, afianzando de una vez el control de la nación por medio del Partido Nacional.

“El grado de penetración del narcotráfico en el mundo político en Honduras sigue siendo muy alto”, dijo a Insight Crimen un exfuncionario de la desaparecida Maccih.

El poderío político y narcocriminal era un hecho con Hernández en el poder, pero desde el 2017 empezó a tambalear con la muerte de su hermana, Hilda Hernández, en un accidente de helicóptero y que hasta el momento hay una serie de dudas.

Un golpe aún más duro llegó cuando EEUU capturó a su hermana Juan Antonio Hernández y fue encontrado culpable por tráfico de drogas en la nación más poderosa del mundo, donde se encuentra recluido a la espera de su sentencia.

De acuerdo con el reportaje investigativo, Mauricio Oliva y otros líderes del Partido Nacional lograron equilibrar las pérdidas, evitando así que el imperio perdiera el control del la nación que ya es catalogada como un narcorestado.

Oliva, un importante dirigente del Partido Nacional también está salpicado por la red narcocriminal, ha sido investigado por corrupción, pero los casos han fructificado por politización de las entidades del Estado.

Uno de los últimos golpes que podría generar alguna reacción negativa en la familia Hernández y sus aliados son las menciones y la investigación confirmada por la fiscalía de EEUU en contra del gobernante.

Las noticias han hecho mella en la red narcocriminal, al punto que han decidido extender la estrategia de lobby con el objetivo de ganarse a los demócratas, específicamente a Joe Bide.

El contrato fue firmado el pasado 2 de febrero, siendo el representante de Honduras Pedro Alexander Pineda Díaz, quien se identificó como ministro de Administración y Gestión Financiera de la Casa Presidencial.

‘GWGA ofrecerá al gobierno de Honduras asesoría en relaciones públicas en Estados Unidos de América’, dice el contrato sobre los servicios que ofrece referente al lobby, en este caso del gobierno de Honduras.

El artículo publicado por @InsightCrime_es revela como el clan Hernández organizó una red narcocriminal para tomar el poder en #Honduras.