China. Wang es un joven que pertenece a Anhui, una de las provincias más pobres del país. Tomó la decisión de vender al mercado negro uno de sus riñones para comprar productos de Apple; un iPhone y iPad.

De acuerdo con información revelada por el Huffington Post, el afectado tenía 17 años cuando decidió hacer el trueque en el mercado negro.

El entonces adolescente deseaba tener los lujosos dispositivos para demostrar en la escuela que ‘estaba a la moda’, sin embargo, sus padres no tenían los suficientes recursos para comprarlos.

El menor recibió 3 mil 200 dólares, el 10% del beneficio total, y se compró de inmediato un iPhone 4 y un iPad 2. Sus padres descubrieron todo cuando vieron que poseía estos dispositivos y le preguntaron con qué dinero los había adquirido.

La madre denunció el caso a la Policía, y posteriormente los tres intermediarios y dos médicos fueron condenados a prisión.

Solo 17 años tenía Wang cuando se extirpó el riñón y ahora sufre de insuficiencia renal, enfermedad que provoca que los riñones pierdan su capacidad de eliminar desechos metabólicos, los que regulan el volumen de líquidos.

Su enfermedad ha ido empeorando y ahora le toca esperar, porque solo un porcentaje de las personas que necesitan trasplantes de órganos en China pueden conseguirlo. Debido a eso, los pacientes tienen que viajar a otros países para realizar la operación de trasplante, lo que ha generado un “turismo de trasplante”, recurriendo en algunas ocasiones también a un mercado negro.

Desde el 2007, China ha prohibido el tráfico de órganos humanos.