Presidente de Guatemala, Jimmy Morales, se dirigió durante 23 minutos a la Asamblea de la ONU, de los cuales utilizó 12 minutos para reprobar a la CICIG e insistió que este órgano es una amenaza para la paz en Guatemala, también se llevó de frente al representante de la CICIG, Iván Velásquez.

Durante la sesión de este martes, Morales manifestó que la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), “violó la Constitución Política de República, las leyes y el acuerdo mismo de su creación”, y por ello reafirmó que no se renovará el mandato. El presidente guatemalteco aseguró también que los “abusos de la CICIG han polarizado a la sociedad guatemalteca” y han creado una atmosfera de inestabilidad “que llega a vulnerar la seguridad nacional”.

“En esencia, la CICIG ha llegado a ser una amenaza para la paz en Guatemala. La CICIG ha montado un sistema de terror, un sistema en donde, el que piensa diferente lo persigue, lo investiga, se le señala de coaccionar testigos, que luego los convierte en colaboradores eficaces, ofreciéndoles procesos abreviados y redención de penas” dijo en su denuncia el mandatario.

Morales reclamó la “indiferencia y la pasividad del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas”, a quien desde hace más de un año le presentó personalmente y de manera oficial las preocupaciones del gobierno de Guatemala sobre las ‘malas practicas’ de la CICIG”, y pidió el nombramiento en conjunto de un nuevo comisionado.

El presidente guatemalteco declaró persona non grata al jefe de la CICIG, Iván Velásquez, después de que este estuvo a punto de iniciar una investigación en su contra por supuesta financiación ilegal durante su campaña electoral, sin embargo, el Congreso de Guatemala rechazó quitarle la inmunidad mediante una votación que necesitaba 105 votos y solo obtuvo 25 de los 129 posibles.

“Botín Registro Propiedad”, es el nombre del caso donde aparecen involucrados el hijo y hermano del mandatario guatemalteco, y otras figuras destacadas de su partido. El propio Morales está acusado de presunta financiación ilícita de la campaña presidencial de 2015, cuando era secretario general de su partido.