El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha reafirmado públicamente su voluntad de conservar los territorios ocupados en Siria, especialmente en el monte Hermón, reviviendo uno de los debates más espinosos de la política internacional.
Durante una entrevista transmitida por medios israelíes, Netanyahu expresó que "Israel no puede permitirse perder el control", refiriéndose a la estratégica franja territorial ocupada.
El conflicto Israel-Siria por estos territorios se vio agravado en 1981, cuando Israel anexó oficialmente la zona, acción aún no reconocida por la comunidad internacional, a excepción de Estados Unidos desde 2019.
"Esperamos sinceramente poder alcanzar un acuerdo de desmilitarización para el sur de Siria y también cuidar de nuestros hermanos drusos", declaró Netanyahu.
"Sería cuidadoso con las interpretaciones. Hemos hecho cambios tectónicos. Eso no significa que el Eje [iraní] no vaya a intentar interferir. Hemos terminado con el enfoque tolerante. Si vemos una amenaza, actuamos".
Contexto histórico y reacciones internacionales
Las declaraciones han motivado respuestas inmediatas de Damasco y otras potencias, exigiendo respeto al derecho internacional.
En la región, los temores de un posible recrudecimiento del conflicto permanecen latentes, mientras analistas advierten que la posición israelí podría obstaculizar cualquier intento futuro de paz.

Imagen cortesía. / AFP.