Israel confirmó la muerte del jefe militar de Hezbolá en un bombardeo realizado en el sur Beirut.
Se trata de Haytham Ali Tabatabai, jefe del Estado Mayor de Hezbolá, considerado “un miembro clave y veterano de la organización terrorista”.
Este ataque, confirmado por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), reaviva la tensión en Medio Oriente y ha encendido las alarmas en la región, ya afectada por el conflicto israelí-palestino y la crisis humanitaria en Gaza.
Israel justifica el ataque como una acción dirigida a una figura clave del ala militar de Hezbolá, organización respaldada por Irán y considerada terrorista por Israel y Estados Unidos.
“El objetivo del ataque era impedir que la organización siguiera reforzando sus capacidades y asestar un golpe preciso a quienes intentan dañar al Estado de Israel”, afirmó el jefe del Estado Mayor de las FDI, el teniente general Eyal Zamir.
Las fuerzas israelíes resaltan que el objetivo era frenar futuros lanzamientos de cohetes y hostilidades desde el sur del Líbano.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, y añadió: “A cualquiera que levante la mano contra Israel, se le cortará la mano”.
Antecedentes del conflicto y consecuencias regionales
La frontera entre Israel y Líbano ha sido históricamente una zona de alta tensión. Desde octubre de 2023, tras el estallido de la guerra en Gaza, se han registrado múltiples intercambios de fuego entre Israel y Hezbolá.
El ataque reciente agrava el temor de una ampliación del conflicto que podría involucrar a otros actores regionales, afectando la estabilidad en Medio Oriente y poniendo en riesgo a comunidades civiles en ambos lados de la frontera.
Líderes internacionales han solicitado contención y evitar una escalada mayor. Organismos de derechos humanos advierten sobre el impacto en la población civil.
