Interpol rechazó la petición de Ecuador para arrestar al expresidente Rafael Correa, radicado en Bélgica, requerido por la justicia ecuatoriana por su presunta implicación en el secuestro del político opositor Fernando Balda en Colombia en 2012.

“El 5 de diciembre de 2018, a las 10:35 (15:35 hora GMT), la jueza nacional Daniella Camacho Herold recibió un oficio de Interpol en el que la institución internacional explica que suprime los datos del ciudadano ecuatoriano Rafael Correa Delgado, tras examinar los elementos concernientes a su situación jurídica”, según un comunicado de la Corte Nacional de Justicia (CNJ).

La Interpol ha argumentado su decisión en el hecho de que “la retención de los datos” en el Sistema de Información del organismo “no era compatible con la obligación (…) de asegurar la efectiva cooperación entre autoridades policiales dentro del marco de respeto a la Declaración Universal de Derechos Humanos”, precepto que se encuentra en el artículo 2 de sus estatutos.

Dicho esto, Interpol rechaza la “difusión roja” solicitada por la Justicia ecuatoriana para la localización y arresto del expresidente, que reside en Bélgica desde junio de 2017, poco después de dejar el poder en manos de su sucesor y ahora rival político, Lenín Moreno.

Correa, que aseguró no tener todavía la “comunicación oficial” de Interpol, celebró no obstante la “contundente” decisión difundida por la justicia ecuatoriana, porque “dice que atenta a los derechos humanos”.

“Agradecemos la decisión de Interpol, pero no nos coge por sorpresa. Esperábamos esa decisión”, dijo a la AFP el exmandatario, quien considera que las autoridades ecuatorianas “insisten en la persecución” en su contra.