Reino Unido.- La historia de Jessica Owens confirma que el instinto de madre puede salvar la vida de los hijos. Esta mujer relata que su hija nació con una condición extraña que los doctores no pudieron identificar.

Cuando ella vio a su hijo sabía que algo no andaba bien, pero los cinco médicos de la clínica donde atendieron su parto le decían que no se preocupara.

“Cinco médicos pediátricos insistieron en que no había nada de malo con mi hija, hasta que la lleve a mi médico de cabecera”, relató la mujer a The Mirror.

Afortunadamente y gracias al instinto de madre, el galeno que siempre la atendió descubrió que la recién nacida tenía una extraña condición.

“Allí Violet fue diagnosticada con cráneosinostosis, una condición muy rara en la que los huesos del cráneo de un bebé se unen demasiado pronto”, se explicó sobre la enfermedad que los cinco médicos ignoraron.

La niña tuvo que ser sometida a una complicada operación, en la cual se le extirpó parte del cráneo y se volvió a armas.

Su historia ha sido replicada a nivel nacional e internacional por ese instinto de madre que le salvó la vida a su pequeña hija.

La menor ahora tiene 4 años de edad y tiene una vida normal gracias a que no se dejó guiar por lo que le dijeron los médicos al inicio.

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