Un inmigrante de origen hondureño y su hijo de a penas 5 años de edad fallecieron cuando intentaban cruzar nadando el río Bravo, en la frontera entre México y los Estados Unidos (EEUU).

Las víctimas fueron identificadas como Óscar Alvarado y su pequeño bebé, quienes eran originarios de La Ceiba, Atlántida.

Se conoció que los inmigrantes hondureños viajaban con un traficante de personas cuando ocurrió el suceso.

Alvarado, buscaba una vida mejor en los Estados Unidos (EEUU) ante la falta de oportunidades que se viven en Honduras.