El régimen de Hernández y el Partido Nacional salen nuevamente aplazado en transparencia en el último informe de Transparencia Internacional 2018.

Según Transparencia Internacional, Honduras obtiene la puntuación de 29, ubicándolo en los país donde la corrupción es alarmante.

El índice, que clasifica a 180 países y territorios según los niveles percibidos de corrupción en el sector público según expertos y empresarios, utiliza una escala de 0 a 100, donde 0 es altamente corrupto y 100 es muy limpio.

Más de dos tercios de los países obtienen puntajes por debajo de 50 en el IPC de este año, con un puntaje promedio de sólo 43. Revela que el continuo fracaso de la mayoría de los países para controlar significativamente la corrupción está contribuyendo a una crisis en la democracia en todo el mundo. Si bien hay excepciones, los datos muestran que a pesar de algunos avances, la mayoría de los países no logran incursiones serias contra la corrupción

El régimen de JOH obtuvo la puntuación de 29. Cabe recordar que se utiliza una escala de 0 a 100, donde 0 es altamente corrupto y 100 es muy limpio.

El régimen repitió la puntuación del 2017 con los mismo 29 puntos. Importante mencionar que en el 2016 Honduras obtuvo la puntuación de 30 y en el 2015 de 31. Es decir, se ha retrocedido en la lucha contra la corrupción y la impunidad.

Una de las principales acciones que realizó Juan Orlando Hernández y el Partido Nacional fue aprobar la Ley de Secretos y derogar la Ley de Transparencia creada durante la administración del ex presidente Zelaya.

Los resultados de este año ponen de relieve la conexión entre la corrupción y la desigualdad, que se alimentan mutuamente para crear un círculo vicioso entre la corrupción, la distribución desigual del poder en la sociedad y la distribución desigual de la riqueza.

FOTO DE LA REGIÓN

Con un puntaje promedio de 44 por tres años consecutivos, la región de las Américas continúa sin lograr ningún avance serio contra la corrupción. En comparación con otras regiones, las Américas son similares a Asia Pacífico (puntaje promedio: 44), pero detrás de Europa Occidental y la Unión Europea (puntaje promedio: 66).

Canadá siempre tiene el mejor desempeño en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC), con una puntuación de 81 sobre 100 en el índice de este año. Estados Unidos permanece en el segundo lugar por debajo de Canadá, pero cae dramáticamente cuatro puntos desde el año pasado para obtener un puntaje de 71, su puntaje más bajo en siete años.

Estados Unidos está cerca de Uruguay en América del Sur, con una puntuación de 70, y Barbados en el Caribe, con una puntuación de 68.

LA CORRUPCIÓN Y UNA CRISIS DE LA DEMOCRACIA

La cantidad de países con bajo desempeño en la región de las Américas no debería ser una sorpresa, dados los desafíos a los sistemas democráticos y la disminución de los derechos políticos en América del Norte, del Sur y Central por parte de líderes populistas y autoritarios.

Desde el presidente Trump (EE. UU.) Y el presidente Bolsonaro (Brasil) hasta el presidente Jimmy Morales (Guatemala) y el presidente Maduro (Venezuela), la región de las Américas está experimentando un aumento en algunos líderes y estilos de liderazgo que favorecen algunas de las siguientes tácticas:

*un socavamiento de los medios de comunicación libres e independientes, especialmente cuando la cobertura desafía los mensajes de los líderes

*Un silenciamiento y control de la sociedad civil y organizaciones internacionales.

*un aumento en la supresión de los votantes y la privación de derechos

*un aumento en el lenguaje anti-inmigrante, anti-LGBT, anti-indígena y racista

*un aumento en las promesas públicas para enfoques simplistas y de “mano fuerte” para resolver problemas sociales profundos y complejos, incluida la corrupción

*una interferencia o uso contundente de las instituciones nacionales para debilitar el sistema de controles y equilibrios y aumentar el poder ejecutivo

*Un aumento de los conflictos de intereses e influencia privada.

Desafortunadamente, esta nueva realidad, que también es parte de una tendencia global, está transformando la “forma de hacer política” en toda la región, donde los líderes de estilo autoritario están socavando las prácticas democráticas.

Puedes revisar el informe aquí