Infiltrar expolicías o oficiales activos en las manifestaciones no es una estrategia nueva, Colombia, México y Venezuela son un ejemplo de lo que está ocurriendo en Honduras.

Provocar disturbios, saqueos y ataques directos a instituciones o personas son algunos de los mecanismos que manejan los infiltrados en las movilizaciones.

“Son el producto del Plan Colombia y estrategias norteamericanas para descalificar las protestas; con eso de decir saqueadores, destructores de la propiedad privada y pública”, explicó la comisionada en retiro María Luisa Borjas.

En el 2012, un estudio realizado en México revela que el objetivo de infiltrar policía, expolicías o paramilitares es quitar del camino aquello que los estados consideran un estorbo (sea una lucha o una persona).

Según el estudio, una de las técnicas de los uniformados es identificar a los líderes regionales o iniciar actos violentos, enfocándose en puntos que generen la simpatía de los manifestantes.

Lo anterior para ganarse la confianza de los ciudadanos y así motivarlos a caer en la trampa estatal que busca desmovilizar y desacreditar el movimiento a nivel nacional e internacional.

Un ejemplo, citado por Borjas, es lo ocurrido en la sede de la embajada de los EEUU  en Honduras donde infiltrados dirigieron a varios manifestantes para usarlos de “conejillos de india”.

REPRESIÓN 

“Otra de las razones es ordenar represiones inmisericordes y totalmente fuera de todo contexto del uso racional de la fuerza”, agregó la alta exmiembra policial que salió de la institución tras denunciar actos de corrupción en el 2002.

Para la especialista, el régimen orlandista está utilizando paramilitares (soldados que han salido de baja) y militares del extranjeros adiestrados para infiltrarse en las protestas y cumplir su estrategia.

“En nuestro país tenemos Ejército colombiano y norteamericano que están haciendo las funciones de represión contra el pueblo”, acotó la congresista de oposición.

Al respecto destacó la llegada de tres mil marines de los EEUU a territorio hondureño, lo que ve como una clara violación a la soberanía.

PLAN COLOMBIA:

Es una acuerdo entre los Estados Unidos y Colombia, firmado en 1999 en una supuesta lucha antinarcótica. Dicho plan se ha extendido a distintas regiones y tienen como propósito el fortalecimiento militar y la expansión de tropas estadounidenses.

EEUU invirtió entre el 2001 al 2016 diez millones de dólares en Colombia en ayuda militar, como lo ha hecho en Honduras.