La etapa crónica del sistema de salud llega también hasta la región norte del país que se encuentra en gran deterioró dejando como consecuencia que los pacientes enfermos. No pueden ser atendidos y tampoco reciben los medicamentos necesarios.

Ente los centros afectados,  se encuentra el centro asistencial de San Pedro Sula y de toda la zona norte, el Hospital Mario Catarino Rivas. Actualmente presenta un deterioro y el déficit de 200 médicos especialistas y abastecimiento irregular de medicamentos.

Hace un mes, el centro asistencial ha suspendido los programas de intervención quirúrgica de trasplante para la población infantil. La consulta externa del Hospital solo deja molestias a los pacientes por la mala atención que reciben.

En cuanto a la sala de emergencias, no cuenta con espacios y tampoco existen un trato digno de manera eficiente para los pacientes. Sumado a eso, está que algunos médicos se niegan a brindar asistencia que necesitan.

Los otros centros de la zona norte como el de Trujillo, los médicos advierten a los pacientes que la sala de emergencia será atendida en el tiempo que pueda ser posible para ellos.

En el centro de San Isidro de Tocoa, Colón, la presencia de gérmenes ha dejado un brote de leptospirosis a los propios empleados.

De igual manera, en los hospitales de Cortés, Atlántida, Yoro y Colón, no existen el suficiente personal especializados, ni fármacos. Tampoco existe material médico-quirúrgico y no existe la voluntad para transformar el sector salud y peor las condiciones del centro asistencial.