Clemente Aguirre-Jarquin pasó 10 años en el pabellón de la condena a muerte por los asesinatos de dos personas del condado de Seminole. A partir del lunes es un hombre libre, fue liberado de la cárcel después de que los abogados del estado decidieron retirar los cargos en su contra.

“Aunque creo que hay pruebas suficientes para presentar este caso ante un jurado y determinar la credibilidad de todos los testigos, no creo que podamos cumplir con el requisito adicional exigido por el Tribunal Supremo, de una probabilidad razonable de éxito en el juicio” dijo el fiscal estatal Phil Archer, que representa a un distrito de la corte de circuito que incluye los condados de Brevard y Seminole.

Aguirre fue declarado culpable del asesinato de sus ex vecinos Cheryl Williams y Carole Bareis en 2004. Él siempre ha profesado su inocencia. Afirma que encontró a Williams y Bareis muertos en su remolque. Comprobó si estaban respirando y luego, preocupado de que el asesino todavía pudiera estar dentro, tomó un cuchillo cerca del cuerpo de Williams, se asustó y lo arrojó al patio.

Originalmente le dijo a la policía que no sabía nada sobre los asesinatos porque era un inmigrante de Honduras y temía ser deportado. Pero más tarde ese mismo día confesó haber descubierto los cuerpos.

Fue condenado a muerte en 2006. En 2016, la Corte Suprema de la Florida anuló por unanimidad la condena en base a nuevas pruebas, incluidas las pruebas de ADN de varias pruebas que implicaban a otro sospechoso.

Según el Proyecto Inocencia (Innocence Proyect), que ayudó a Aguirre a apelar su condena, ese otro sospechoso confesó los asesinatos a varios amigos y conocidos, e incluso a uno que fue capturado en un video de la policía.

La oficina de Archer intentó juzgar a Aguirre y buscar la pena de muerte por segunda vez, y aunque los fiscales todavía creen que hay problemas de credibilidad con respecto al lado de Aguirre en la historia, no creen que sea necesario mantenerlo en la cárcel por más tiempo. La oficina del fiscal estatal y la oficina del alguacil del condado de Seminole revisarán la evidencia para ver si hay otras acciones que deban tomarse con este caso.