La madre hondureña que mató a golpes a su hijo de 7 años en los Estados Unidos (EEUU) llamó a su madre para contarle que el pequeño estaba muriendo, en vez de comunicarse con el 911.

“Madre mi hijo se me va muriendo y solo sé que lo dejé en el baño, salí y cuando regresé, lo encontré sin respiración”, dijo Reina Flores en una llamada telefónica a su progenitora.

“Solo la justicia divina y las leyes de Estados Unidos, que tomarán el caso con el testimonio de mi hija, pueden juzgar; ni la demás gente, ya que solo Dios lo puede hacer”, añadió la acongojada abuela de la pequeña víctima.

Recordó que su hija huyó de Honduras hace tres años en busca de una vida mejor en los Estados Unidos, donde tenía un salón de belleza.

Según informe policial, la madre decidió arrebatarle la vida a su criatura tras una discusión con su expareja.

El cuerpo del pequeño presentaba golpes, quemaduras y heridas profundas que le provocaron la muerte.