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Tegucigalpa, Honduras.

La Comisión Especial de Depuración ordenó anoche la suspensión de los exdirectores generales de la Policía Nacional Ricardo Ramírez del Cid y Ramón Sabillón en virtud de estar públicamente señalados en el informe del The New York Times; mientras que el general Juan Carlos el Tigre Bonilla continuará bajo evaluación en vista que su expediente está extraviado.

Asimismo, ordenaron cancelar, por reestructuración de la Policía Nacional, a los generales Elder Madrid Guerra, Javier Leopoldo Flores Milla y José Leandro Osorio Santos, en razón de que los cargos que los mismos desempeñarían quedan cancelados en la nueva estructura de la organización.

De igual manera, ordenó ratificar en sus cargos actuales al actual director general Félix Villanueva, el subdirector Antonio Quintín Juárez García y el jefe de Operaciones Héctor Iván Mejía Velásquez, sin perjuicio de que en el futuro sean sometidos a evaluaciones periódicas para asegurar su idoneidad y buen desempeño por organismos externos.

Tras varias horas de permanecer reunidos, los notables emitieron su cuarto boletín público en el que dieron a conocer sus últimas decisiones con respecto al proceso de depuración policial.

Los notables indicaron que esta resolución se adoptó con base en el análisis y valoración de los informes recibidos del Tribunal Superior de Cuentas, Ministerio Publico, Procuraduría General de la República, Poder Judicial, Dirección Nacional de Investigación e Inteligencia, y el Comisionado Nacional de Derechos Humanos.

La Comisión determinó continuar el proceso de evaluación del caso del general Juan Carlos Bonilla, dado que su expediente no se ha encontrado, según lo detallado en el informe entregado por el general director de la Policía Nacional.

Por otro lado, los depuradores solicitaron a las instituciones antes mencionadas que en un plazo de 72 horas den información referente a 46 comisionados que actualmente están activos dentro de la institución en aras de continuar con este proceso de adecentamiento.

Las notas fueron giradas a cada uno de los organismos con fecha 20 de abril.

Los notables reiteraron su “compromiso de continuar –con objetividad y decisión- con el proceso de depuración y reestructuración para dar paso al desarrollo de una nueva Policía Nacional”.

 EUA entrega informes

El Gobierno de Estados Unidos a través de su Embajada en Tegucigalpa entregó a la Comisión Especial de Depuración información relevante de oficiales de este cuerpo armado con “indicios creíbles” de estar involucrados en violaciones a los derechos humanos, tráfico de drogas y otros crímenes de alto impacto.

Así lo confirmó la delegación diplomática en un comunicado divulgado la mañana de ayer, luego que trascendiera que los comisionados del proceso de depuración habían solicitado información a EUA sobre policías implicados en crimen organizado y narcotráfico y que estaban bajo un posible proceso de extradición.

Un miembro de la Comisión de Depuración aseveró que esta información proporcionada por EUA será muy valiosa para proceder a depurar y someter ante los órganos de justicia del país a todos aquellos miembros de la carrera policial que han tenido vínculos con el crimen organizado y el narcotráfico.

Un informe de la Inspectoría General de la Policía hondureña redactado en 2009 y 2011 y publicado por el prestigioso diario The New York Times reveló que el asesinato del zar antidrogas Julián Arístides

González fue planificado y ordenado por los generales Ricardo Ramírez del Cid y José Luis Múñoz Licona por órdenes del prófugo capo de las drogas Wilter Neptaly Blanco Ruiz, jefe del cartel del Atlántico.

Según los informes, “los generales de la Policia organizaron, ejecutaron y encubrieron el asesinato del general Julián Arístides González, zar antidrogas del país. Hicieron lo mismo con el político de la Democracia Cristiana Alfredo Landaverde”,

 Suspenden a policías

Luego que esta información trascendiera a la opinión pública nacional e internacional, la Comisión ordenó la suspensión inmediata de al menos 25 policías mencionados en el informe del NYT como implicados directos en los asesinatos de González y Landaverde.

“Hemos sido notificados oficialmente, por parte del oficial (Félix) Villanueva, actual director policial, que estos 25 policías han sido suspendidos, significa que ellos están separados por el momento de todo tipo de cargo y responsabilidad mientras se le da seguimiento a esta denuncia, que es bastante fuerte, por parte de este medio de comunicación el The New York Times”, confirmó ayer el pastor Alberto Solórzano.

 El comunicado

El miércoles anterior, un portavoz de la Embajada de EUA se refirió a la posible extradición de policías, diciendo que su Gobierno por una cuestión de política no se refiere o comenta públicamente casos específicos pendientes.

Sin embargo, ayer al mediodía, la delegación diplomática emitió un nuevo comunicado en el que confirmó que ya se había provisto a la Comisión Especial de Depuración información relevante sobre supuestos hechos de corrupción de miembros de la Policía Nacional.

“La Comisión Especial para la Reforma de la Policía solicitó información a la Embajada de los Estados Unidos de América relacionada con su investigación sobre hechos de corrupción de la Policía, y se le dio dicha información”, aseveraron las autoridades de la embajada estadounidense.

Un aspecto que llamó la atención en el comunicado es que por primera vez se revela que Estados Unidos en el pasado ya había provisto información a las autoridades hondureñas sobre hechos irregulares de oficiales de la Policía Nacional.

“La gran mayoría de esa información ya había sido compartida con el Gobierno de Honduras durante varios años mediante los mecanismos normales que hay para informar al Gobierno cuando la embajada da cuenta que existen indicios creíbles que oficiales de policía han estado involucrados en violaciones a los derechos humanos, tráfico de narcóticos u otros crímenes serios” agregó. Ratificó que como país amigo de Honduras, “los Estados Unidos de América apoyan los esfuerzos de la Comisión y considera que es el deber de todos compartir la información que posee para que la depuración (de la Policía de Honduras) tenga éxito”.

El embajador James Nealon manifestó en el comunicado que la Embajada no investiga directamente a la Policía; sin embargo, da seguimiento a los oficiales y agentes hondureños que son entrenados bajo sus programas de cooperación.

“La Embajada no está investigando a la Policía Nacional de Honduras, esa es labor de Honduras. Sin embargo, contamos con programas sustanciales de entrenamiento y de otros tipos para oficiales de policía, y las leyes de los Estados Unidos requieren que la Embajada esté confiada en que el personal que recibe esa asistencia no esté involucrado en violaciones serias a los derechos humanos, tráfico de narcóticos u otros crímenes que no sean compatibles con la política exterior de los Estados Unidos”, afirmó Nealon.

Fuente: Diario La Prensa