Honduras: origen crisis en una sociedad partida en dos

Tras una década de control golpista en el pais, parecería que el pueblo hondureño se encuentra en el borde de una desesperación imbatible, con una oposición dividida justamente por su visión sobre el problema, y, fundamentalmente, por su posición frente al proceso. Mientras muchos que apoyaron, activa o pasivamente, el golpe de Estado de junio de 2009, se aterran ante el fruto de su obra, y eso los ubica en una oposición muy confusa, este el caso del Partido Liberal, como un todo, y de muchos otros políticos que, asumiendo la falacia de la anticorrupción, se han puesto como meta terminar con Juan Orlando Hernández, sin alterar ningún orden de cosas.

En el otro extremo, está el Partido LIBRE, que, apegado a sus principios, plantea la preeminencia del pueblo como única fuente legítima de todo poder. No existe construcción democrática si no tiene como pilar la participación popular. Y eso se ha llevado a la práctica en los Comandos Insurreccionales, que no son otra cosa que pueblo organizado para luchar. Además, LIBRE reivindica el Golpe de Estado como punto de quiebre histórico de la normalidad democráticaque para 2009 ya era precaria, por lo que se buscó la vía racional de transformar el pais a través de la participación, el proyecto de la IV Urna.

Para entender las enormes diferencias de ambos bandos hay que tomar en cuenta todo el antecedente histórico que nos ha llevado a este momento. La oposición de los liberales con sus aliados (incluida la Convergencia), presumen que necesitan mostrar descontento en las calles por un término de tiempo, y que eso desencadene la acción del gobierno de los Estados Unidos que forzaría la salida de JOH, dejando el resto de la estructura, Congreso y CSJ), para que coordinen la supuesta transición a un gobierno temporal que llame a elecciones.

En este esquema, el futuro es muy cercano, inmediato, pero la nebulosa para el pueblo hondureño es inmensa. Parece que ellos quieren un retorno a la normalidadantes de JOH, pero eso los lleva a ignorar el origen del problema. Su punto más débil, radica en que ignora la necesidad de que el pueblo se convierta en una fuerza verdadera, con capacidad de cambiar. La idea es algo así como, vamos a la calle unos días, y cuando se metan los gringos pues a esperar, y todo mundo a su casa. Honduras no va a cambiar ni un milímetro sin cambiar la correlación de fuerzas y convertir al pueblo en el sujeto de su propia liberación.

La posición de LIBRE, implica una lucha frontal contra el sistema que ha destruido al país; en busca de la transformación radical de todo lo que deba cambiarse, y con el pueblo convertido en militante de su historia. LIBRE asume el origen del descalabro en junio de 2009, reivindica toda nuestra historia, y apela a nuestra memoria, para que nuestra lucha continúe el proceso iniciado desde la Resistencia contra el Golpe de Estado, y que hoy nos plantea el reto de organizarnos hasta el punto de un Paro Nacional Popular, que involucre a toda nuestra sociedad, y no dependa de la intromisión colonial e imperial de los Estados Unidos.

Uno de los puntos que resaltan es el trabajo orgánico en LIBRE, que plantea una lucha en todos los frentes. Uno de ellos es la obligatoria búsqueda de representación en los organismos electorales. Más que un derecho, resulta una obligación para LIBRE participar en los organismos de electorales. Como mencionamos la estrategia de la AC, desemboca en elecciones, la del bipartidismo en el Partido Nacional, también termina en elecciones. Se habla de despolitizar esos organismos electorales, pero los van a despolitizar desde el bipartidismo, por lo que ellos decidirán qué “apolíticova en qué lugar. La dichosa ciudadabización de los organismos electorales terminaría siendo el fiasco más grande de este siglo para nuestro pueblo, del mismo modo que la incorporación de LIBRE sería, incuestionablemente, una victoria popular.

En general, podemos decir que desde el Golpe de Estado de junio de 2009 hasta la fecha, existen dos posiciones políticas en Honduras, las que buscan sostener el sistema neoliberal, y el control de las élites subordinadas a Washington, y las masas aglutinadas alrededor de LIBRE. Una facción de aquellos que defienden el sistema ha llegado a un punto en que sus intereses chocan de frente con los de quienes sostienen a JOH. En la otra parte, se sostiene una lucha organizada, un proceso de acciones múltiples, que aspira concretar en 2019, una escalada popular que cambie la correlación de fuerzas en el pais, y nos marque la ruta hacia la Asamblea Nacional Constituyente Originaria, que cambie el pais.

Los dos fraudes electorales, todas las aberraciones generadas desde Micheletti hasta la fecha, son una continuidad que se origina en el golpe de Estado. La doblez que llevó a muchos a aplaudir el crimen del golpe, los llevó a creer la payasada de Micheletti de que no necesitamos de nadie para sostenernos. El Plan Colombia en Honduras, los 51 mil muertos (que dice CONADEH), la enorme deuda externa, la venta de armas de los militares a los cárteles del narcotráfico, el desmantelamiento de la ENEE, la extinción de Hondutel, la privatización de la salud, la destrucción de los hospitales públicos, el peaje, la privatización del agua, la entrega de todo nuestro patrimonio común es resultado del Golpe de Estado del 28 de junio de 2009, y los actores siguen siendo los mismos. No existe nada espontáneo, ni es tampoco cierto que el camino es olvidar; la amnesia histórica produce pueblos esclavos.

No es extraño pues, que los ataques contra LIBRE salgan tanto de la dictadura como de los otros neoliberales. Esto no es poca cosa, y es necesario entenderlo con mucha exactitud. Honduras será libre, por mano de su pueblo, que desde hace diez años lucha, por su historia y por su futuro.