Según los datos de las organizaciones que velan por los derechos de la niñez y adolescencia, más del 90% de los crímenes y otros delitos en contra de menores de edad, quedan en la impunidad en Honduras.

Además, los familiares nunca obtienen la información respecto a lo ocurrido.

“Encontramos estadísticas dramáticas, en sentido que la persecución contra niños y adolescentes que han cometido una infracción es casi del 100%.

Sin embargo, cuando los niños y niñas son víctimas de un delito, la mora es similar a la de los adultos, que llega a un 90%”, menciona Jorge Valladares, defensor de los derechos de la niñez.

Los datos que recoge el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, indica que en 2017 fueron asesinados 263 menores de edad, de los cuales, el 82% oscilaba entre los 12 y 17 años de edad.