Leonza Osorto, una hondureña de más de 70 años, originaria de Namasigüe, Choluteca,  llegó este martes a la morgue de Tegucigalpa, capital de Honduras, a retirar el cuerpo de uno de sus trece hijos.

La morgue, se ha convertido en el lugar que más ha visitado, y es que la ola criminal que azota Honduras le ha arrebatado a cuatro de sus hijos, calificando su tragedia como una mala suerte.

“Me han matado a cuatro hijos”, dijo la acongojada señora al relatar que todos han muerto tiroteados, causándole un enorme vacío emocional.

Con notorio cansancio, reflejado en sus ojos tristes, la progenitora dijo a diario El Heraldo sentirse “torcida” por la muerte de sus vástagos de forma violenta.

Osorto, resignada ante tanto dolor y golpes de la vida, aseguró que su fortaleza es pedirle a Dios ayuda para sobrellevar la carga que le deja la pérdida de sus cuatro hijos.