La Comisión de Transformación del sector Salud en Honduras ha encontrado varios aspectos que merman la calidad de la atención y servicios médicos en el país.

De acuerdo con la integrante de la misión, Pamela Molina, Honduras cuenta con el gasto público en Salud más bajo de Centroamérica.

Falta de insumos, medicamentos y hospitales en condiciones de infraestructura deplorables hacen del sistema un verdadero martirio para los pacientes. 

Aunque la Comisión de Transformación identificó que el presupuesto asignado a Salud es bajo, el nuevo acuerdo del Fondo Monetario Internacional (FMI) contempla una reducción de los gastos.

Magisterio y médicos han denunciado la intención del régimen orlandista de privatizar la salud y educación pública, destinando a miles a morir por no contar con los recursos económicos.

En contraste al bajo presupuesto de ambos sectores, la dictadura invierte millones de lempiras en seguridad, argumentando una supuesta baja de homicidios.