Un estudio presentado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), indica que los recursos públicos asignados para niñez y adolescencia han disminuido en los últimos años. Pasaron de $1,440 millones en 2014 a $1,355 millones en 2016; $85 millones de diferencia.

Naciones Unidas señala que la finalidad más relevante ha sido la educación, a través del funcionamiento de los centros de prebásica, básica y media en todo el territorio nacional. El segundo mayor aporte es la prestación de servicios de salud preventiva y curativa.

A pesar de los logros alcanzados en crecimiento de cobertura educativa, niños vacunados y reducción de homicidios en menores, siempre hay grandes retos de carácter estructural para la población infantil, como la situación de pobreza multidimensional y la migración forzada por la falta de oportunidades fundamentales para ellos.

El documento también destaca que el 77% de los niños en Honduras vive en hogares pobres de acuerdo con su nivel de ingreso, siendo este dato evidencia de la alta vulnerabilidad de la población infantil del país. De igual manera, el informe advierte que uno de cada cinco niños sufre de desnutrición crónica.

Honduras cuenta con 3.5 millones de menores de 18 años, que representan el 40% de la población total. Según cifras, el 48% de los niños y adolescentes viven en el campo, mientras el resto reside en las ciudades, en condiciones de desigualdad.

El estudio lleva por nombre: Informe de Situación 2018 sobre los Derechos de la Niñez y Adolescencia en Honduras.

NOTA DE PRENSA DE UNICEF

UNICEF presenta Informe de Situación 2018 sobre los Derechos de la Niñez y Adolescencia en Honduras

Tegucigalpa, Honduras, 9 de octubre, 2018 — En el marco del Congreso Nacional sobre la situación de la Niñez y Adolescencia en Honduras, UNICEF presenta el Informe del mismo nombre. El Informe fue elaborado bajo la coordinación de UNICEF y con aportes del gobierno, la sociedad civil, la academia y los propios niños y niñas. El informe de situación que se publica periódicamente es una útil herramienta para monitorear los cambios en la situación de la niñez.

“El informe que estamos presentando hoy es un importante recordatorio de que, a pesar de nuestros esfuerzos colectivos, la niñez hondureña sigue enfrentando retos muy complejos”, indicó el representante de UNICEF en Honduras, Mark Connolly. “El informe y el congreso deben de ser un punto de referencia para todos aquellos que están preocupados por mejorar la calidad de vida de los niños, niñas, adolescentes y mujeres en Honduras.”

El informe advierte que, a pesar de muchos logros alcanzados en materia de crecimiento de cobertura educativa, cobertura de niños y niñas vacunados y la reducción de homicidios en niños y niñas, continúan presentándose grandes retos de carácter estructural para la población infantil, como la situación de pobreza multidimensional y la migración forzada por la falta de oportunidades fundamentales para ellos.

En 2017, el 77.0 por ciento de los niños, niñas y adolescentes en Honduras vivían en hogares clasificados como pobres de acuerdo a su nivel de ingreso, siendo este dato evidencia de la alta vulnerabilidad de la población infantil del país. De igual manera, el informe advierte que uno de cada cinco niños/as sufre de desnutrición crónica.

De igual manera, el informe resalta que la carencia de acceso a algunos servicios sociales básicos, la escasez de mecanismos de protección social, la violencia de género y el abuso infantil como barreras importantes para el desarrollo infantil en Honduras. Los mismos adolescentes que participaron en el informe destacan la existencia de:
“niñez viviendo en las calles, desnudos, sin alimentación, desprotegidos, niños y niñas criando a otros niños, niños/niñas de 3 a 6 años vendiendo productos y perseguidos y maltratados por guardias de seguridad”

Solo 58.3% de los niños y niñas de 3 a 17 años asistió un centro de enseñanza en 2017, lo cual resalta la brecha que tiene que garantizar el Estado, especialmente en los ciclo pre escolar y secundario para garantizar alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible no. 4 relacionado con una educación inclusiva y equitativa de calidad para todos los niños y niñas.

“La tarea que tenemos en frente es urgente, no hay causa más importante que los niños y niñas” señala Mark Connolly, “no podemos lograr un mañana sostenible si no cumplimos con los derechos del niño de hoy. Como resalta el informe, Honduras tiene por delante una serie de desafíos para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Pero estoy convencido qué si hacemos frente común, si el gobierno de Honduras, la sociedad civil, la academia, la ONU y los propios niños, niñas y adolescentes trabajamos juntos podemos lograr lo que hoy parece imposible.”