indiceEl fenómeno de la impunidad es una de las principales preocupaciones para la comunidad internacional debido al impacto que tiene sobre la vida de millones de personas y la manera en que incide en la mayoría de los problemas de la agenda pública nacional e internacional. Diversos autores e investigadores coinciden en que el fenómeno es multidimensional, con origen pluricausal y con efectos que inciden directa e indirectamente en fenómenos sociales como la justicia, la corrupción, la seguridad, el respeto a los derechos humanos, la construcción de un estado de derecho y una democracia sustantiva.

Un nuevo informe internacional desnuda los verdaderos niveles de impunidad que tiene Honduras y que el gobierno de Hernández se niega a aceptarlos.

Según el Centro de Estudios de Impunidad y Justicia de la Universidad de Las Américas Puebla, en su informe de Índice Global de Impunidad del 2015, Honduras está ubicada en cuarto lugar de los países con más impunidad de América Latina y en séptimo de todo el mundo.

HONDURAS

En Honduras, al igual que en otros países ubicados al centro del continente americano, la violencia tanto como la desigualdad económica, son factores que se han identificado como obstáculos para la construcción de un Estado democrático. Ambos fenómenos minan la capacidad de las instituciones del Estado para procurar seguridad y justicia a la población. En este sentido, los datos del Índice Global de Impunidad confirman esta tendencia ya que muestran cómo, en lo relativo a la estructura de sistema de seguridad, Honduras ocupa el séptimo lugar.image1

Una forma de entender este resultado reside en el número de policías que existe por cada 100 mil habitantes: en Honduras hay en promedio 154 (policías por cada 100 mil habitantes), un porcentaje significativamente menor a la media global. Asimismo, se identificó que este país se encuentra entre los que reportan niveles más bajos de personal penitenciario.

El estado de las instituciones penitenciarias en Honduras es crítico. Información recopilada por la organización Human Rights Watch indica que, de acuerdo con el Comisionado de los Derechos Humanos en Honduras (CONADEH), en mayo de 2013 había más de 12,600 presos en las cárceles del país, que tienen capacidad máxima para aproximadamente 8,200 internos. Dicha organización también advierte que la corrupción es particularmente pronunciada entre los funcionarios penitenciarios hondureños.

En cuanto al funcionamiento del sistema de justicia, los datos del Índice Global de Impunidad coinciden con los datos que resultaron de una investigación financiada por el Banco Mundial en 2008, en la que se encontró que las instituciones que aseguran el Estado de Derecho han estado particularmente mal gobernadas, lo cual ha creado incentivos para la corrupción.AtvX6XS3n6-GXEHkUcFwQubPxaw5ffqBV-qaKfN9SvYn

Además, dicha investigación sostiene que los usuarios del sistema de justicia en Honduras se mostraron muy pesimistas con respecto a la eficacia y honestidad de los funcionarios, pues tienen la percepción de que los responsables de delitos no serán castigados y que solo los casos más triviales llegarán a los juzgados, además de que temen represalias al presentar alguna denuncia.