Reino Unido. Philip Stapleton, un residente de la ciudad de Crowley, Inglaterra, compró un cuadro por 230 libras (292 dólares) pensando que era una buena falsificación de una reconocida obra del famoso pintor Pablo Picasso, seis meses después se enteró que el cuadro era genuino y que su precio podría ascender a 750,000 libras (953,000 dólares).

El fanático de las antigüedades, encontró la obra de arte en lo que en Inglaterra se conoce como “car boost” o ventas desde el maletero de un automóvil. Stapleton compró la pieza similar a la emblemática “Bañista sentada a la orilla del mar” por menos de 300 dólares, el hombre asegura que, lo que lo impulso aún más fueron las palabras “Colección Picasso”, escritas sobre la obra.

Tras medio año de poseer la pieza, el inglés decidió comprobar su autenticidad y se llevó una enorme sorpresa, que le podría cambiar su vida. La gerente general e investigadora de fotografía de la casa de subastas Brighton and Hove Auction Rooms, Rosie May, afirma que no hay duda alguna sobre la autenticidad del cuadro.

“Creemos plenamente que es genuino. Hay demasiadas pruebas que apuntan a que es un Picasso totalmente real. Pensamos que fue una pequeña obra preparatoria que regaló a su amigo Roland Penrose (poeta inglés)”, dijo May