La tragedia llegó a la familia de un pastor evangélico en Choluteca, quien no se imaginó que su hijo de 11 años de edad moriría ahogado durante el tradicional bautizo espiritual que se realiza para personificar una nueva vida en Jesús.

El lamentable suceso se registró en la poza La Chorrera Santa Irene, Namasigüe, cuando se realizaba el sumergimiento en agua de 12 personas, miembros de la iglesia Aba Padre.

Mientras el pastor realizaba el acto religioso, no se percataron que su hijo entró a una parte profunda de la poza sin ser visto por ninguno de los feligreses.

Varios minutos después que el menor se sumergiera, sin la posibilidad de pedir ayuda, uno de los miembros se enteró que el menor yacía flotando.

En rápida acción procedieron a rescatarlo y trasladarlo a un centro asistencial, donde confirmaron que había muerto.