Hallan el primer fósil de una niña neandertal con síndrome de down

Hallan el primer fósil de una niña neandertal con síndrome de down

Los restos de la niña de 6 años, muestran que fue cuidada con amor y dedicación por un grupo de neandertales.

Foto: Getty images.
  • Kim Ramos | 27-06-2024.7:09 pm.

Un descubrimiento en España ha arrojado nueva luz sobre la compasión y el cuidado en las comunidades neandertales. Los restos fósiles de una niña con síndrome de Down, apodada ‘Tina’ por los investigadores, muestran que esta niña de seis años fue cuidada con amor y dedicación por su grupo, despejando las dudas sobre la naturaleza altruista de los neandertales.

Los restos de Tina fueron desenterrados en 1989 en el yacimiento arqueológico de Cova Negra, Valencia.

Mercedes Conde Valverde, la autora principal del estudio, explicó que el análisis se centró en un pequeño fragmento de hueso de la región petromastoidea del oído, el cual protege el oído interno.

Este fragmento de hueso, que data de entre 273.000 y 146.000 años, ha sido objeto de un exhaustivo estudio publicado en la revista Science Advances.

Durante el apogeo de los neandertales en la península Ibérica, los restos de Tina se encontraron junto a los de otros niños, lo que indica un sitio de importancia para la comunidad.

Utilizando imágenes tridimensionales, los investigadores pudieron determinar que el oído interno de Tina tenía las proporciones de un neandertal, pero con un engrosamiento anómalo en el canal lateral, una característica compatible únicamente con el síndrome de Down.

La vida de Tina no fue fácil. Las malformaciones congénitas que padecía hubieran hecho imposible su supervivencia sin la ayuda constante de su grupo. “Probablemente, tenía sordera o una pérdida auditiva severa, problemas de equilibrio y crisis de vértigo, lo que significa que necesitaba muchos cuidados”, detalló Conde Valverde.

Aunque se sabe que los antiguos humanos y neandertales cuidaban de sus enfermos, no estaba claro si lo hacían por altruismo o por reciprocidad. En el caso de Tina, su supervivencia dependió de la ayuda desinteresada de su grupo. “Es probable que la llevasen en brazos, que tuviese más otitis que otros niños y que llorase más debido a sus condiciones”, comentó la investigadora.

La niña vivió hasta los seis años, una edad considerablemente avanzada para alguien con sus problemas congénitos en el Paleolítico. Este hecho demuestra que Tina recibió cuidados continuos, más allá de la simple reciprocidad, evidenciando un comportamiento motivado por el amor y la compasión.

El estudio concluye que los cuidados y la crianza colaborativa eran comunes entre los neandertales, comportamientos que los hacen mucho más humanos de lo que se pensaba. “En la evolución humana, estamos todos incluidos. Los neandertales eran personas muy parecidas a nosotros”, finalizó Conde Valverde.

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