LONDRES (Fundación Thomson Reuters) – Dieciocho meses después de que una mujer fue acosada en un festival de música de Londres, tomar fotos en secreto debajo de las faldas de las mujeres es un crimen en Inglaterra y Gales. Ella lanzó una campaña para prohibir la práctica.

Gina Martin, de 26 años, dijo que estaba “sobre la luna” para ver cómo su campaña de 18 meses finalmente dio sus frutos después de que la Cámara Alta de Gran Bretaña aprobara un proyecto de ley para convertir a los llamados upskirting en un delito sexual punible con hasta dos años de prisión.

“Lo hicimos. ¡Hemos hecho de upskirting un delito sexual! Estoy agotada y muy feliz”, dijo en las redes sociales.

El proyecto de ley, que necesita la aprobación formal de la Reina después de aprobar la Cámara de los Lores el martes, se considera una victoria para los grupos de derechos de las mujeres.

“Upskirting es parte de un continuo de violaciones sexuales contra mujeres y niñas que a menudo queda impune”, dijo Jacqui Hunt, directora de Europa de Equality Now en un comunicado.

“Las mujeres y las niñas deben tener la libertad de disfrutar de sus vidas y espacios públicos sin temor a abusos o intimidaciones”.

Una de cada cinco mujeres en Gran Bretaña ha sufrido algún tipo de agresión sexual desde la edad de 16 años, según cifras del gobierno, mientras que una encuesta de YouGov encontró que casi una de cada cuatro ha sido acosada sexualmente en un lugar público en los últimos cinco años.

Ya un delito punible en Escocia, Australia y Nueva Zelanda, upskirting no era previamente un delito específico en Inglaterra y Gales.

Martin lanzó una petición para hacerlo una vez que vio a dos hombres que tomaban fotos de su entrepierna en un festival de música en 2017.

Cuando los reportó a la policía le dijeron que no había mucho que pudieran hacer ya que la imagen no era gráfica.

La campaña reunió más de 100,000 firmas y finalmente ganó el respaldo del gobierno en julio.

La activista y autora Paola Diana dijo que la nueva ley era un paso atrasado en la dirección correcta.

“No debe haber un área gris cuando se trata de abuso sexual”, dijo en un comunicado.

“Al convertir a un delito en un delito, estamos enviando un mensaje claro de que las mujeres ya no serán presas fáciles de estos depredadores sexuales, y sus acciones se enfrentarán con las consecuencias adecuadas”.