El ahora expresidente de Sudán, Omar al-Bashir, fue derrocado este viernes del poder y se encuentra detenido por el Ejército de su país.

La larga jornada de protestas en contra del mandatario derivó en el golpe de Estado militar que se espera sea la solución para el país.

El Ejército de Sudán tomará el mando por dos años, supuestamente para organizar elecciones libres y justas.

La Constitución quedó suspendida, se cerró las fronteras y se declaró tres meses permanentes de emergencia.

Miles de ciudadanos salieron a las calles a celebrar la salida de al-Bashir con canciones y bailes.

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