El gobierno del Frente Farabundo de Liberación Nacional de El Salvador, que preside Sánchez Cerén, mantiene bloqueada la frontera de El Amatillo con antimotines.

Defensores de Derechos Humanos consideran la acción del gobierno del FMLN, como una violación a los derechos humanos de los migrantes hondureños que huyen de la dictadura de Juan Orlando Hernández.

Un grupo de alrededor de 300 hondureños se encuentran en la frontera de El Amatillo y buscan escapar de la violencia, inseguridad y desempleo que ha provocado la el régimen de Hernández impuesto por EEUU.  

Analistas consideran la acción como insólita, considerando que un gobierno de izquierda que debería estar al lado de las causas justas de los pueblos que buscan migrar para tener un mejor futuro. Adicional a esto, el hecho de tener una tarjeta de identidad es suficiente para poder cruzar las fronteras entre los países de CA-4.

El gobierno de izquierda del FMLN también está contrariando la declaración de Amnistía Internacional, la cual expresa que emigrar sin papeles no es un delito, y muchas de estas personas podrían estar huyendo de la violencia en su país de origen con la intención de buscar asilo en México. Prohibir la entrada de estas personas a México y devolverlas a Honduras sería una violación del derecho internacional.

También el comunicado de Amnistía resalta que la caravana de migrantes no representa una amenaza para los países.