Fue al médico por una tos, quedó sin piernas y un brazo

Reino Unido. Una mujer de 51 años de edad, que acudió a un hospital por una fuerte tos y debilidad que sufrió por varios meses, fue sometida a varias cirugías de amputación tra diagnosticada con sepsis.

Según reporte médico, la mujer había reaccionado exageradamente a una gripe y por ese motivo comenzó a apilar sus tejidos y una noche entró en coma.

Los médicos notaron que la presión arterial de Carpenter había caído a un nivel peligroso que empeoraría la sepsis (respuesta inmunitaria a una infección bacteriana).

“Su cuerpo había desarrollado pequeños coágulos de sangre en sus vasos sanguíneos, lo que impedía que el torrente fluyera a sus dedos, amos, brazos y piernas”, explicaron los doctores.

Su vida estaba en peligro y la única manera de salvarla eran las amputaciones, las cuales fueron aprobadas por su esposo para salvarle la vida.

Al despertar del coma, la mujer se enteró que sus piernas y un brazo fueron amputados, entrando en una depresión que la hacía pensar en el suicidio.

La fémina, actualmente lucha por conseguir una prótesis más compleja para mejorar su movilidad.