Familiares de Eblin Corea: “La muerte no puede quedar en vano”

El sufrimiento e indignación de la familia de Eblin Corea, asesinado por militares durante una protesta contra Juan Orlando Hernández, está haciendo eco a nivel internacional para buscar justicia.

La historia que demuestra la represión que ejerce el régimen orlandista contra los hondureños fue conocida por Amnistía Internacional, una institución que ha solicitado el cese de las muertes en la nación centroamericana.

Los dolientes vigilaron por más de un mes la tumba del menor de edad para evitar que el gobierno extrajera del cuerpo la bala que militares le infirieron durante una protesta y que le causó la muerte.

“Los vigilamos día y noche. Tenemos miedo de que entren y roben la bala, y quieran esconder su crimen”, dijo la madre del menor en una entrevista a la organización internacional.

Recordando el fatídico día de la brutal represión, detallaron que Eblin Corea murió en los brazos de su padre, quien intentaba darle respiración en su afán de salvarle la vida.

A más de un mes de realizarse la exhumación de cadáver autoridades no han revelado el informe que conformaría si militares abusaron de su poder y deben ser sometidos a la justicia por el asesinato.

Casos como el de Eblin Corea han quedado impunes desde el 2009 que se perpetró un golpe de Estado contra el expresidente José Manuel Rosales y que volcó a miles de hondureños a las calles.

A diez años de la crisis política los asesinatos continúan impunes y es uno de los temores de la familia del joven de 17 años que lo único que aspiraba era una vida mejor para los suyos.