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San José (EFE)- El expresidente de Costa Rica Abel Pacheco denunció, en una carta a la que Efe tuvo acceso hoy, que el asesinato de la activista y líder indígena hondureña Berta Cáceres, el pasado 3 de marzo, “es claramente político para silenciarla”.

En una carta dirigida “a los compañeros y familiares de Berta”, Pacheco solicita “urgentemente a quienes gobiernan en Honduras esclarecer este terrible feminicidio, que además de atentar contra los derechos más sagrados de las mujeres en el planeta, como lo es defender la vida misma, es un asesinato claramente político para silenciar a Berta y su defensa ecologista”.

 Además, pide al Gobierno de Honduras que “se garantice la seguridad de Gustavo Castro Soto, ecologista mexicano presente en el momento del asesinato” y “único testigo de este horror y pieza clave para esclarecer los hechos”.

“Solicito atentamente al Gobierno de Honduras -continúa la carta- que se proteja la vida de los dirigentes del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH)”.

Añade que “preocupa el bienestar de dirigentes ecologistas como Aureliano Molina y demás dirigentes ecologistas hondureños. Su lucha contra las decenas de proyectos mineros e hidroeléctricos en los territorios ancestrales del pueblo lenca es noble, justa, necesaria, y urgente, y debe contar con todo el apoyo de sus gobernantes”.

“La lucha contra la instalación de incineradoras de residuos, de minería a cielo abierto, de pesca de arrastre, de explotación petrolera, por ejemplo, son claras luchas de la defensa del bienestar público contra el beneficio privado”, escribe en otro momento.

La carta finaliza con el mensaje “desde Costa Rica nos duele en lo más profundo del corazón este asesinato, asesinato claramente político que nos arrebata del continente a una maravillosa mujer que dedicó su vida a la defensa de lo verdaderamente valioso y sagrado”.

Berta Cáceres fue asesinada el pasado jueves en su casa en la localidad de La Esperanza, a unos 190 kilómetros al oeste de Tegucigalpa, después de que entraran en su domicilio dos hombres con armas de fuego.

Cáceres fue líder y cofundadora del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh) y desde 2009 gozaba de medidas cautelares de protección solicitadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). EFE