David Soroka, de 53 años, de Elmwood Court, Rockville, Estados Unidos, se enfrenta actualmente a un puñado de cargos por mala conducta sexual derivados de lo que las fuentes policiales han llamado un caso “peculiar” y “extraño”.

El empleado federal lamió, chupó y olió los pies de un niño de 13 años en una habitación que llamó “la habitación del dolor”, según alega la policía del condado de Montgomery en documentos judiciales obtenidos por medios locales.

Según los investigadores, Soroka se hizo amigo del adolescente el año pasado y rápidamente asumió un papel de mentor en la vida del niño; lo recogía de la escuela, le compraba comidas y programaba “citas de juego” en su casa, cerca de la Escuela Secundaria Wootton. Durante una de esas ocasiones, Soroka supuestamente llevó al adolescente a una habitación vacía en su casa, que denominó “la habitación del dolor”.

Los investigadores afirman que Soroka sentó al adolescente en una silla descalzo y luego se tendió en el suelo para oler los pies y los dedos del menor. A medida que pasaba el tiempo, avanzó a lamer y chupar.

“El Sr. Soroka actuaría como si no quisiera hacer esto, pero le diría a la víctima que si no lo dejaba oler, lamer y chupar sus pies, no recibiría una recompensa después”, escribieron los detectives en documentos judiciales, señalando que las golosinas incluían gaseosas y dulces.

Soroka salió de la cárcel el mismo día que fue arrestado. Sus condiciones de fianza incluyen abstenerse del contacto con menores, especialmente la presunta víctima. Su abogado defensor dijo a los medios que “no tenemos comentarios en este momento”.

Este verano, la víctima le envió un mensaje de texto a Soroka diciendo que “ya no quería jugar a este juego”, ya que lo hacía sentir “incómodo”, según los documentos del tribunal. Poco después, según los informes, Soroka visitó la casa de la víctima, habló con su tutor y confesó haber jugado con los dedos del menor.

Durante una entrevista con los detectives, el niño de 13 años dijo que Soroka lo llevó a la “sala del dolor” aproximadamente 10 veces entre julio de 2017 y julio de 2018. El adolescente afirmó que Soroka lo instruiría para que mantuviera su comportamiento.