El gobierno de España expulsó este lunes a los diplomáticos del gobierno de facto de Bolivia luego que la autoproclamada presidenta, Jeanine Áñez, declarara a dos funcionarios de la madre patria non gratos.
La administración de Pedro Sánchez respondió contundentemente a los ataques políticos de Áñez al exigir que los españoles salieran de territorio boliviano en 72 horas.
Los funcionarios españoles declarados “non gratos” son la encargada de negocios, Cristina Borreguero, y el cónsul, Álvaro Fernández.
El conflicto inició cuando los representantes de España intentaron ingresar a la embajada de México en Bolivia, asediada por la policía.
Los funcionarios de Áñez calificaron las acciones como una violación a su soberanía.
Además, las nuevas autoridades de Bolivia, tras un Golpe de Estad, declararon non grata a la embajadora de México.