TEXAS. Agentes de la Patrulla Fronteriza y del alguacil de Texas recuperaron los restos de cinco migrantes que murieron después de ser abandonados por sus “coyotes” cerca de la frontera de los Estados Unidos con México.

La asistente de la Oficina del Alguacil del condado de Brooks, Bianca Mora, llegó al lugar con un juez de paz local y se reunió con supervisores de la Patrulla Fronteriza que los escoltaron hasta la ubicación de los restos, aproximadamente 10 millas dentro del rancho. En la escena de la muerte, Mora informó haber encontrado los restos esqueléticos dispersos de un hombre adulto hondureño.

Los restos fueron esparcidos por animales que devoraron el cuerpo. Junto a las osamentas se encontró un pasaporte hondureño en el bolsillo del hombre, identificándolo como Luis Antonio Arévalo Melgar.Se encontró, un par de pantalones de mezclilla y un zapato marrón, cinco billetes de dólares estadounidenses y unos cuantos lempiras rotos.

La mayoría de los restos hacían falta después de ser arrastrados por animales. Entre los que se encontró: un cráneo, pelvis, algunas costillas, varias vértebras separadas, un fémur, tibia y peroné.

Photo: Brooks County Sheriff’s Office

Las cinco muertes recuperadas esta semana elevan la cifra de muertes de migrantes de este año en Texas a 192, según el Proyecto de Migrantes Desaparecidos.

“Las muertes resaltan las consecuencias humanitarias de una frontera abierta”  discutió el alguacil del condado de Brooks, Benny Martínez, también dijo, “que los migrantes vienen de semanas y, a veces, de meses de viaje bajo el control de traficantes de personas conectadas al cártel que les proporcionan comida y agua mínimas”