El presidente de Brasil, el ultraderechista Jair Bolsonaro, en su segundo día de mandato, ha decidido traspasar al Ministerio de Agricultura la administración de las tierras indígenas, esta decisión ha generado fuertes criticas por parte de los defensores del medio ambiente y organizaciones indigenas.

Por medio su cuenta oficial de Twitter, Bolsonaro defendió su la decisión sobre los territorios indígenas, “Más del 15 por ciento del territorio nacional es demarcado como tierra indígena (…) y menos de un millón de personas viven en esos lugares aislados de Brasil”.

Anteriormente, en el país suramericano, la administración de las tierras indígenas solía estar a cargo de la Fundación Nacional del indio (Funai), y ahora ha pasado al Ministerio de Agricultura, que suele estar a favor de los intereses del agronegocio, por lo que se encuentra en permanente conflicto con organizaciones de trabajadores rurales, indígenas y defensores del medio ambiente.

Sônia Guajajara, líder indígena y candidata a vicepresidenta por el Partido Socialismo y Libertad (Psol), tuiteó, “¿Vieron? El desmembramiento ya empezó. La Funai ya no es más responsable de identificación, delimitación, demarcación y registro de tierras indígenas.”

Greenpeace calificó de, “extremadamente preocupante, una decisión que pone en riesgo los derechos originales de los pueblos indígenas y el futuro de las florestas pues son las áreas protegidas la forma más eficiente de evitar la deforestación”.

Bolsonaro, también excluyó a la población LGBT de los beneficios del recién creado Ministerio de la Mujer, de la Familia y de los Derechos Humanos.