En una jornada decisiva, el Senado de EEUU vota para terminar con el cierre del gobierno federal, aprobando este martes un proyecto de ley que asegura la financiación temporal de las operaciones clave del Estado.
El acuerdo se alcanzó tras intensas negociaciones entre demócratas y republicanos, respondiendo así a la creciente preocupación por los impactos económicos y sociales de una posible paralización.
Esta semana, la Cámara de Representantes ya había dado luz verde a la propuesta, la cual extiende los fondos federales para mantener activos servicios esenciales como seguridad nacional, pagos a funcionarios y asistencia social.
Con la aprobación en el Senado, se evita una interrupción que hubiese afectado a millones de personas en Estados Unidos y América Latina, donde también se siguen de cerca estos acontecimientos por su efecto en la economía regional.
La reacción en la Cámara de Representantes y próximos pasos
Tras la votación en el Senado, la iniciativa vuelve a la Cámara de Representantes para su ratificación final antes de pasar al presidente.
Líderes políticos de ambos partidos han celebrado el consenso logrado, aunque advirtieron que aún quedan debates pendientes sobre el presupuesto a largo plazo y futuros recortes de gastos.
El posible cierre del gobierno federal ha sido motivo de preocupación recurrente en años recientes, ya que este año alcanzó máximos históricos.
La parálisis ha afectado la entrega de servicios públicos y programas sociales críticos.