El pago de tributos será manejado como un tema de “seguridad nacional”, clasificación ésta que faculta a que toda la información correspondiente sea manejada de manera confidencial y discrecional.

Así es como se interpreta el texto del decreto que le da vida a la entidad que sustituye a la Dirección Ejecutiva de Ingresos (DEI), que ahora pasará a ser el Servicio de Administración de Rentas.

El decreto dice de manera textual: “Créase el Servicio de Administración de Rentas como una unidad desconcentrada adscrita a la Presidencia de la República, con autonomía funcional, técnica y de seguridad nacional”.

La nueva legislación tributaria contempla severas sanciones y duras penas para castigar los delitos fiscales y que, desde el punto de vista de profesionales de la economía crean un esquema de persecución contra los contribuyentes.