China desafía la hegemonía de Estados Unidos (EEUU) al poner en marcha su tercer portaaviones completamente diseñado y construido en el país: el Fujian.
Esta maniobra representa un cambio estratégico en el equilibrio naval de Asia-Pacífico, donde Estados Unidos ha dominado durante décadas.
Durante una ceremonia televisada y ampliamente difundida, el Fujian fue equipado con tecnología avanzada, consolidando la apuesta del presidente Xi Jinping por desarrollar una flota moderna capaz de ejercer influencia fuera de sus aguas territoriales.
Según reportes de agencias, este buque es solo el inicio de los planes chinos para ampliar su presencia en el océano Índico y el Pacífico.
El Fujian: Tecnología local y mensaje geopolítico
A diferencia de portaaviones previos, el Fujian fue concebido con ingeniería y materiales exclusivamente chinos, marcando un hito tecnológico para el país.
Esta nueva capacidad no solo busca equilibrar el poderío naval frente al despliegue estadounidense en Taiwán y el mar de la China Meridional, sino que también lanza un mensaje directo a otros actores regionales.