El emprendimiento en Honduras aumenta debido a la pandemia del Covid-19

El emprendimiento en Honduras aumenta debido a la pandemia del Covid-19

El 57.5 por ciento de las microempresas reinventan su forma de trabajo mediante las redes sociales.

emprendimiento en Honduras Una mujer con tapabocas fue registrada este martes al empujar un carrito de supermercado, donde traslada los alimentos que vende de forma ambulante, en una calle de Tegucigalpa (Honduras). EFE/Gustavo Amador
Jacqueline Alvarenga
  • Jacqueline Alvarenga | 14-12-2020.3:07 pm.

Hace más de ocho meses en Honduras, se reportaba el ingreso de los primeros pacientes positivos por Coronavirus, esta fue una noticia alarmante para todos los hondureños ya que las autoridades del país decretaron cuarentena absoluta en todo el país, generando que muchas personas buscaran obtener ingresos económicos por medio del emprendimiento con negocios personales.

La pandemia del COVID-19, creó una crisis de salud en el país. La pérdida de vidas humanas aumenta cada día y la población no entiende la magnitud de esta nueva enfermedad. Con el paso de las semanas en cuarentena comienza a surgir un colapso económico en todos los rubros económicos de Honduras.

Las medidas preventivas tomadas por el estado de Honduras afectaron a todos los niveles socioeconómicos del país, con el cierre de empresas, centros comerciales, negocios personales y la prestación de servicios múltiples, obligando al emprendimiento.

El panorama general de Honduras, según la última actualización del Banco Mundial en el mes de octubre del presente año, el nivel de pobreza en el país es de 48,3 por ciento de personas que viven en pobreza, remarcaron que se espera que el PIB del país se contraiga un 7,1 por ciento debido a la crisis sanitaria del 2020.

Durante estos meses en el país se han perdido muchos empleos; Pero un pequeño grupo de la población ha explotado su creatividad y su entusiasmo por generar ingresos económicos, muchos de ellos han comenzado a emprender en negocios personales, servicios especializados, microempresas de entregas a domicilio, entre otros.

La pandemia, llegó a cambiar la vida de las personas, creando la necesidad de obtener productos o servicios a domicilio, ya que no se podía circular con normalidad, muchas personas comenzaron a vender comida, ropa, accesorios tecnológicos, juegos, bebidas, servicios de belleza, entre otros servicios y productos.

La hondureña Lisbeth Andino, fue uno de los ejemplos de emprendimiento en esta difícil situación con una tienda virtual, llamada “Fancy” dedicada a la venta de maquillaje y accesorios de belleza, comentó que lo que la impulso a salir adelante mediante las redes sociales, fue la necesidad de tener un ingreso económico por la problemática económica en medio del confinamiento. La joven de 22 años expresó que se animó a abrir su página por la facilidad que representa llegar a las personas mediante internet.

Compartió que los primeros meses se presentó el reto de crear fotografías y publicaciones para llamar la atención y con esto generar la acción de compra en sus seguidores, pero Lisbeth no paro ahí, ella comenzó a visitar sitios y tutoriales de Marketing Digital.

Las ventas de esta tienda online (@fancyhn), comenzaron de tres o cuatro ventas semanales, actualmente cuenta con clientas frecuentes locales y fuera de la capital de Honduras, Lisbeth cuenta que no es necesario invertir en altos costos de publicidad, basta con informarse y buscar la información necesaria para llevar con éxito un negocio virtual.

Por otro lado, el capitalino de 30 años, José Banegas, a partir de este año comenzó a importar materiales y equipo de construcción. El primer trimestre de este año el señor estaba en espera de una gran cantidad de producto,pero lastimosamente sucedió que la pandemia y la cancelación de todo tipo de contenedor que no fuera de primera necesidad para las personas, atrasaran su trabajo, perdiendo ganancias.

Banegas, al observar la necesidad de productos y equipo de bioseguridad, tomó la iniciativa de potenciar estos mismos. Cuando el primer contenedor ingresó al país, se enfrentó a la dificultad de vender desde su casa, ahí es cuando nace la idea de crear un perfil en una red social para promocionar su negocio.

Su negocio, comienza a obtener sus primeros seguidores y compradores, en el primer trimestre de este año. Era un reto obtener equipo de bioseguridad y esto fue favorable para su negocio, la demanda fue muy satisfactoria e impulsó a que él comenzara a impulsar mayor cantidad de equipo.

José experimenta la competitividad de otras personas que comenzaron a importar equipo de bioseguridad, afectando su negocio ya que tenía que igualar o mejorar el precio de las demás páginas, comentó que no siempre se compite con equipo de la misma calidad. Muchas veces equipo de menor calidad es el que marca la pauta en los precios hondureños, obligando a vender producto de buena calidad al mismo valor que el de menor calidad.

Estos dos hondureños comparten aspectos negativos de la venta por redes sociales, los cuales van desde la desconfianza que genera en los compradores el adquirir productos online y la enorme competencia que aumenta día con día.

A raíz de la situación, la mayor parte de la población ha seguido adelante con sus nuevos negocios. En el país se encuentran casi 150 mil empresas y el mayor porcentaje data en las microempresas dedicadas al comercio según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

El emprendimiento desde sus inicios ha dejado una fuerte influencia ante todos los que quieren iniciar con nuevos negocios y hoy en día el 77.79%, se encuentra elaborando diversas estrategias para no perder la clientela, a pesar de las circunstancias.

El 57.5% de las microempresas se encuentran ofreciendo nuevos productos en las redes sociales, siendo la publicidad como su estrategia principal.

Las organizaciones ya existentes desde antes de la pandemia como “El Club Nacional de Mujeres Emprendedoras por Honduras” (CNMEHN) inicialmente fue de las más afectadas en los meses de marzo, abril y mayo, por falta de actividades sociales.

Fueron las actividades sociales lo que llevó a este club a crecer el año pasado, presentando su emprendimiento en los bazares y ferias. Ya cuentan con más de 140 mujeres que han podido seguir adelante.

El apoyo mutuo entre ellas es la llave para crecer, ya que ellas al igual que la mayoría de las organizaciones son sin fines de lucros y cada chica paga una membresía para mantenerse dentro del club.

La modalidad virtual y el compañerismo con la sociedad son de los enfoques principales que han implementado en los últimos meses, como recaudar fondos para los bomberos y albergues. Crear alianzas las ha llevado a promoverse de mejor manera como con la Fundación Crisaq.

Todas las mujeres que quieran comenzar a emprender son bienvenidas ya sea con productos propios o con productos importados de calidad y revenderlos como lo hace la presidenta de la organización Johanna Padgett con su negocio de maquillaje “Mary Kay”.

Este año la competencia en ventas se estimuló más que nunca, es por ello que la innovación y creatividad es lo que más llama la atención al cliente, ver algo fresco y nuevo con precios accesibles.

La presidenta señala que nunca se es demasiado joven para comenzar a invertir y crecer en un negocio propio, entre más joven, se obtiene más experiencia y mejores son los resultados. Un trabajo así requiere de bastante compromiso para alcanzar al éxito.

Escrito por:

María Fernanda Fernández Bulnes

David Alejandro García Rodríguez

Estudiantes de comunicaciones