El Departamento de Seguridad Nacional solicitó al Pentágono la asistencia de mil soldados adicionales para ayudar a manejar la crisis migratoria en Texas.

Serán miembros de la Guardia Nacional que ayudarán a los agentes del ICE a retener y evitar el ingreso ilegal de inmigrantes.

Los uniformados estarán asignados a los centros de detención de Donna y Tornilla, en el este y centro de la zona fronteriza.

En nueve meses 300 mil hondureños han sido detenidos en su intento de llegar a los EEUU por la frontera suroeste McAllen, Texas.